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Stellantis Vigo enfila ya los 80.000 coches perdidos este año por falta de microchips

Trabajadores de Stellantis, el pasado martes tras la vuelta de las vacaciones.

Trabajadores de Stellantis, el pasado martes tras la vuelta de las vacaciones. Marta G. Brea

Una semana de tranquilidad. Eso es lo que tendrá Stellantis Vigo tras la vuelta de las vacaciones el pasado martes. La dirección de la planta informó ayer al comité de empresa que la crisis de los microchips ha golpeado de nuevo a la firma y que, una vez más, se ven obligados a parar. El desabastecimiento global de estos semiconductores, azuzado por los problemas que sigue generando el COVID a los proveedores asiáticos, fuerza a una parálisis de la planta de Balaídos durante una semana entera, la que va del próximo lunes al domingo 29 de agosto. En ese período se dejarán de fabricar aproximadamente 12.750 vehículos entre las dos líneas, lo que eleva a 80.000 los coches perdidos desde que comenzaron los problemas con este componente.

La dirección de Balaídos se reunió de urgencia con el comité, al que explicó que la situación de la crisis “sigue siendo crítica” y que se está viendo “agravada” por problemas adicionales en uno de sus principales proveedores, situado en Malasia. El coronavirus está golpeando con fuerza en el país asiático y según fuentes del sector de la automoción de Vigo y su área, “muchas fábricas de semiconductores están paradas o trabajando muy poco”.

La crisis de los microchips estalló con la pandemia de COVID. El componente forma parte de equipos tecnológicos tan empleados en los confinamientos como ordenadores, tablets o videoconsolas. De hecho, coincidió en el tiempo con la disparada demanda de la nueva versión de PlayStation, la quinta, que acumuló meses de demora en las entregas. Resulta que estos chips son los mismos que se emplean en el sector de la automoción para los sistemas de asistencia al conductor, asientos calefactados o el infoentretenimiento, entre otros.

Balaídos tiene un proveedor malasio de componentes electrónicos

La escasez global lleva provocando paradas en las factorías de todo el mundo, con casi 70 en lo que va de año en Vigo. De hecho, la de Balaídos no es la única planta que parará en España en estas fechas: Seat, en Martorell, anunció un alto en su producción para hoy, mientras que Stellantis en Figueruelas (Zaragoza) para sus dos líneas desde el domingo hasta el miércoles de la semana que viene.

“A todo esto hay que sumar que se acercan las Navidades y los productos electrónicos llevan estos chips y solicitan más, por lo que los proveedores del automóvil tienen más competencia a la hora de adquirirlos”, apuntan desde el sector.

Ante esta situación los fabricantes se afanan en intentar hacer stock. Al menos eso esperaban en Stellantis para el periodo de vacaciones, pero situaciones como la de Malasia lo hicieron imposible. La otra medida sería la comentada por el CEO del grupo, Carlos Tavares, a finales de julio. Pasaría por un cambio en los semiconductores empleados para la fabricación de sus vehículos para esquivar la crisis, pero el proceso podría alargarse durante 18 meses, con trabajos centrados en la ingeniería.

Exportaciones

Ahora está previsto que la plantilla de la factoría de Balaídos vuelva al trabajo el próximo 30 de agosto, momento a partir del que se verá en qué situación se encuentra el abastecimiento de los semiconductores y si se puede recuperar el trabajo perdido en la semana previa.

Sin embargo, la crisis de los microchips ya se deja notar, y mucho, en la evolución del comercio exterior gallego. En junio, mes negro para la planta de Stellantis y su panel de proveedores por el desabastecimiento de semiconductores, Galicia fue la única comunidad en la que descendieron las exportaciones, un 4,6%, arrastradas principalmente por la industria del automóvil (-30,4%) y las manufacturas de consumo (-11%), lo que remarca el peso que este sector tiene en el conjunto de la economía gallega. Hasta entonces, el balance exportador gallego había sido positivo gracias al motor. Tanto que si lo que se comparan son los datos semestrales, las exportaciones gallegas avanzaron un 31% entre enero y junio capitaneadas por la fabricación de coches y componentes.

claves

  • Parada de una semana entera

    La dirección de Stellantis Vigo comunicó a la plantilla que la fábrica parará una semana entera, la próxima, por falta de microchips. Se dejarán de producir unos 12.750 vehículos.

  • El COVID azota a un proveedor malasio

    La escasez de chips actual se debe, principalmente, al impacto del COVID en Asia. En concreto, en Malasia, donde hay un proveedor de la planta olívica.

  • Golpe a la venta exterior gallega

    Galicia fue la única comunidad en la que descendieron las exportaciones en junio, un 4,6%, arrastradas por el sector del automóvil (-30%).

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