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Faurecia avanza en su desinversión con la venta de la factoría de Porriño a un fondo

La planta de Faurecia Interior Systems España, ayer en Porriño. | // MARTA G. BREA

Un fondo vuelve a comprar en el tejido empresarial gallego. En esta ocasión, en la industria de la automoción. La multinacional gala Faurecia, con una presencia ya histórica en la comunidad, acaba de vender su factoría de Porriño a Callista Private Equity, fondo alemán que en lo que va de año ya se ha hecho con tres empresas de componentes en Europa. Según ha podido saber FARO, la operación ya se ha cerrado y comunicado a la plantilla de Faurecia Interior Systems España, formada por más de un centenar de personas. Con ello, la firma francesa acomete su segunda desinversión en la zona en apenas cinco meses tras traspasar su 50% en Componentes de Vehículos de Galicia (CVG) al consorcio italiano Adler Pelzer Group.

Por el momento ni Faurecia ni Callista han hecho oficial el acuerdo sobre la factoría perteneciente a la división de interiores de la multinacional francesa participada por Stellantis, aunque en principio la operación solo afectará a esta planta. Se trata de una de las cuatro que Faurecia tiene en la comunidad, sumándose a las dos de Vigo (Faurecia Asientos de Galicia y Faurecia Sistemas de Escape España) y a la de Ourense (Faurecia Automotive España).

La de As Gándaras nació bajo el nombre de SAI Automotive Lignotock, firma alemana que desembarcó hace ya más de 35 años y que mantuvo el nombre hasta 2005, cuando cambió a Faurecia. La planta está especializada en la fabricación de elementos destinados a recubrir los interiores de automóviles, entre los que se encuentran componentes para los paneles de las puertas, insertos y guarnecidos de las mismas o los paneles traseros de asientos. En sus instalaciones trabajan un centenar de personas.

Más de 35 años de historia en Porriño

La planta de Faurecia en Porriño nació en 1985 bajo el nombre de Lignotock, firma alemana que decidió levantar su planta de componentes

Su ubicación en el polígono porriñés se sitúa justo al lado de otras importantes fábricas de la automoción del área como son la de Maviva y Magna Seating (antes Viza). Es en la misma zona donde Friotea levanta en estos momentos una planta frigorífica y de elaboración por 20 millones de euros.

La venta a Callista forma parte del repliegue de Faurecia iniciado ya en el primer trimestre del año con el traspaso de su 50% en CVG a la italiana Adler, planta también situada en Porriño que compartía con el grupo vigués Copo, que sigue reteniendo la otra mitad. Esta planta realiza también componentes para el interior de los vehículos, en este caso alfombras de habitáculo, paso de ruedas, bandejas porta-objetos o pantallas térmicas. Aquella operación, publicada por FARO, no afectó a las acciones de la firma gala en Copo Ibérica, en Mos.

Al igual que en aquella ocasión, la transacción se encuadra en el anuncio hace unos meses de su intención de desligarse completamente como filial de la antigua PSA (hoy Grupo Stellantis tras la fusión con Fiat Chrysler Automobiles-FCA), con factoría en Balaídos. De hecho, el 39% del capital que estaba en manos del constructor galo se repartió entre los accionistas de Stellantis tras la fusión.

Parte de la división de interiores de Faurecia

Desde 2005 se denomina Faurecia Interior Systems España, cuando pasó a formar parte de la división de interiores del grupo galo.

Callista llega a España

Por el momento no ha trascendido el importe de la operación. Lo que sí se sabe es que será la única empresa que maneje el fondo alemán en España y la decimocuarta de su portfolio. Según recoge la página web de Callista Private Equity, hasta la llegada de esta planta las empresas de su cartera –principalmente ubicadas en suelo alemán y belga, aunque también en Inglaterra, Polonia, Croacia y EE UU– acumulaban un total de 2.600 empleados y una facturación de 380 millones de euros.

Solo en este año Callista adquirió otras dos empresas vinculadas a la industria de la automoción, ambas en Alemania. Se trata de Rohrwerk Maxhütte, especializada en la fabricación de tubos de acero y con filiales en Polonia y Croacia, y de Pleiger Thermoplast, firma que pasó a formar parte de la división de plásticos del fondo y que fabrica “termoplásticos de alta calidad” para sectores como el alimentario, el naval, el médico y, por supuesto, el auto.

Cien trabajadores y un nuevo dueño

La planta proveedora del sector del auto cuenta con un centenar de trabajadores y un nuevo dueño: el fondo alemán Callista Private Equity.

La compañía gala compra Hella y crea el séptimo proveedor mundial

La multinacional francesa de componentes de automóvil Faurecia ha cerrado la compra de la alemana Hella, una operación valorada en 6.800 millones de euros y que crea al séptimo proveedor mundial del sector de la automoción. La firma con sede en Nanterre (Francia) se hizo de esta forma con el 60% de Hella que retenía la familia Hueck, fundadora de la empresa que ahora retendrá el 9%. Ahora Faurecia está obligada a lanzar una opa por el resto del capital a 60 euros por acción, además de abonar un dividendo especial de 0,96 euros. Según la firma gala, la combinación de las dos empresas “altamente complementarias” dará origen a un actor importante en electrónica y software con ventas de 3.700 millones de euros y que ofrecerá “una oferta única” de productos enfocados a las cero emisiones al combinar tecnologías avanzadas de hidrógeno de Faurecia y soluciones de electrificación de Hella. Según medios especializados como Bloomberg, Faurecia ha batido en la puja a rivales como la alemana Mahle o la francesa Cie Plastic Omnium, firma también con presencia en Vigo y su área.

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