El conglomerado danés AP Moller-Maersk, dueño de Marsk Line, el principal operador mundial de transporte marítimo de mercancías, logró un beneficio neto atribuido de 6.410 millones de dólares (5.426 millones de euros) en el primer semestre de 2021, una cifra que es algo más de diez veces superior a las ganancias de 624 millones de dólares (528 millones de euros) registradas en el mismo periodo de 2020. Un resultado aupado por el “caos logístico” que ha provocado la pandemia en el transporte portuario de contenedores y que tiene en vilo a los principales operadores del mundo.

El resultado bruto de explotación (ebitda) de AP Moller-Maersk alcanzó en la primera mitad del año los 9.103 millones de dólares (7.704 millones de euros), casi tres veces más que un año antes. La facturación del grupo entre enero y junio fue de 26.669 millones de dólares (22.577 millones de euros), un 43% más que los ingresos de la primera mitad del ejercicio precedente.

El consejero delegado de AP Moller-Maersk, Soren Skou, explicó que los “fuertes” resultados obtenidos por la compañía se han beneficiado de las “excepcionales circunstancias” del transporte marítimo de mercancías y de el “sólido progreso” en la ejecución de la “transformación estratégica” de la empresa. “Las perspectivas para el tercer trimestre son positivas y esperamos que el impulso actual del transporte marítimo de mercancías continúe en el cuarto trimestre, beneficiando también a la división de terminales”, añadió el consejero delegado.