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Galicia gana 17.000 ocupados, pero el paro de mayores de 55 años repunta con fuerza

Una hostelera acondiciona una terraza en O Carballiño

Una hostelera acondiciona una terraza en O Carballiño Carlos Peteiro

Por si quedaban algunas dudas, la bautizada como quinta ola demuestra que, efectivamente, no hay mejor forma de inmunizar al mercado laboral frente al coronavirus, y por extensión a toda la economía, que la vacunación de la población. Con elevadísimas tasas de incidencia, especialmente entre los grupos de edad que todavía no llegaron ni a la primera dosis, las administraciones pueden abrir la mano en las restricciones para contener la expansión de contagios, sin recurrir a cierres generalizados que, sin duda, supondrían otro golpe para la caja de la hostelería y el comercio en plena campaña estival.

La hostelería tira del mercado laboral tras la desescalada, aunque siete de cada diez nuevos empleos son temporales y más de un tercio tienen contrato a jornada parcial

Los recientes datos de consumo publicados por el Observatorio Abanca by Ieside a partir de las más de 800.000 tarjetas que la primera entidad de Galicia tiene en la comunidad y su red de TPV presente en casi la mitad de los establecimientos evidencian el intenso repute del gasto en actividades hasta ahora muy lastradas por la pandemia, hasta el punto de que la actividad se sitúa ya en niveles de 2019. Al empleo le queda todavía un poco para abandonar la nueva normalidad y volver a la normalidad anterior, pero también en eso es clara la reactivación.

Galicia sumó 16.900 ocupados durante el segundo trimestre del año, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto Galego de Estatística (IGE). El total de gallegos trabajando superó los 1,076 millones, por encima ya de los 1,050 que había en junio de 2020, aún con la resaca del gran confinamiento, pero todavía lejos de los niveles alcanzados a estas alturas del año en 2019, sin pandemia de por medio (1,098 ocupados) y teniendo en cuenta que hay 11.200 que en la semana en la que se confeccionó la EPA estaban en algún tipo expediente de regulación de empleo (ERE) o en un paro parcial por razones técnicas o económicas.

Como han ido mostrando las cifras de afiliaciones a la Seguridad Social, hay un claro impulso laboral entre los más jóvenes. El empleo entre los residentes de 16 a 24 años creció un 21% (5.600 nuevos ocupados), mientras que en los de 25 a 34 años bajó un 0,1% (200 menos). En el caso de los gallegos de 35 a 44 años, el tercer trimestre deja una subida del 0,6% (1.900 trabajadores); del 2,1% en los de 45 a 54 años (7.100); y un 1,1% (2.600 ocupados a mayores que en marzo) entre los mayores de 55 años.

A la cabeza de la creación de empleo se sitúa la hostelería, que después de un largo periodo de sequía incorporó a 9.700 ocupados, lo que supone un alza de casi el 18% respecto al primer trimestre. Destaca igualmente el avance cercano al 4,7% (2.100 ocupados) en agricultura, ganadería y silvicultura; el repunte del 2,3% en el comercio (3.800 efectivos); y los 3.900 (un 5,1% de incremento) que entraron en el grupo de servicios que integra el ocio, las actividades deportivas y recreativas, entre otros. La cruz laboral es el transporte y el almacenamiento, que prescindió del 8% de su personal, 4.300 personas; la educación, con una caída del 5% (3.900 trabajadores) ante el fin de curso; y las actividades sanitarias y los servicios sociales, donde el recorte fue del 1,6% (1.800 ocupados menos).

La letra pequeña del empleo recuperado a las puertas del verano evidencia que, otra vez, el cambio de ciclo en el mercado de trabajo tiene mucho que ver con la temporalidad. De los 15.200 puestos de asalariados que brotaron en el segundo trimestre, siete de cada diez son temporales y más de un tercio del total son para jornada parcial. El número de empleados eventuales en Galicia en junio rozó los 210.000. Los que tenían contrato de un día se duplicaron respecto a marzo –de 900 a 1.700– y casi 50.000 sabía que su empleo va a durar entre uno y seis meses. Esta vez el sector público no tira de la contratación. Las administraciones recortaron 2.400 asalariados.

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El revulsivo a la actividad quitó a 5.900 personas de la situación de desempleo en un trimestre en el que, además, Galicia elevó su población activa –mayores de 16 años que trabajan o están en disposición de hacerlo– en 11. 000 personas. La tasa de paro disminuye del 13% de marzo al 12,4%. El recorte afecta sobre todo a los jóvenes, pero aumenta en los de más edad. Hay casi 29.000 mayores de 55 años sin trabajar, la mayor cantidad de los últimos cuatro años después de un alza del 16,5% en el segundo trimestre.

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