Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La hostelería en Galicia ya factura más que en el verano de 2019

El negocio de los restaurantes rebota con fuerza, un 16% por encima de antes de la pandemia, y la moda sigue muy contenida

Clientes en las terrazas de la Plaza de la Constitución en Vigo. |   // ALBA VILLAR

Clientes en las terrazas de la Plaza de la Constitución en Vigo. | // ALBA VILLAR

Prácticamente nada de la quinta ola se puede comparar a las anteriores, especialmente a la primera allá por marzo del pasado año, cuando el coronavirus era el enemigo público número uno y un gran desconocido. Los contagios crecieron con fuerza en las últimas semanas y aumenta la presión asistencial, pero la inmensa mayoría de los casos nuevos son en personas sin vacuna, muchos jóvenes, sin el mismo impacto en la mortalidad.

En toda la pasada semana, por ejemplo, el Ministerio de Sanidad reportó 125 fallecidos, frente los más de 400 diarios que hubo en la semana del 18 a 24 de enero. Pues lo mismo ocurre en la economía, a caballo de una fuerte reactivación gracias a que las medidas para contener la nueva expansión de positivos pueden ser menos duras que las anteriores por el avance de la inmunización. La actividad comercial resiste en Galicia. No solo crece frente a julio del pasado año, un 11%, sino que mejora incluso en comparación con el mismo mes de 2019, un 7%.

"Acusado repunte"

A partir de los datos de las tarjetas de sus 875.000 clientes en la comunidad y de los TPV presentes en casi la mitad de los establecimientos, Abanca habla de un “acusado repunte” del negocio comercial en julio. En la primera semana creció un 10% anual, otro 10% en la segunda y un 11% en la tercera.

Como está pasando desde que empezó la pandemia, la evolución es muy desigual por sectores. Pero parece que prácticamente todos asoman ya la cabeza a la recuperación. En el caso de la restauración, el gasto de los gallegos durante la primera quincena se dispara un 35% respecto a los niveles de julio de 2019, compensando en buena parte “el todavía reducido turismo no autonómico”. De hecho, a pesar de la caída de visitantes, la facturación de la hostelería rebota un 16% sobre las cifras del último verano previo a la pandemia.

Comercio minorista

El comercio minorista va más al ralentí, según el Observatorio Abanca by Ieside. Vende un 3% más que el pasado año, pero todavía un 7% por debajo de 2019, aunque el volumen de negocio está distorsionado por el desfase en el inicio de las rebajas. El adelanto del periodo de descuentos este año permitió que la caída se redujera al 9% en junio y este mes la moda y los complementos vuelven al ritmo de mayo. Las compras de alimentación siguen aumentando en porcentajes superiores al 30% frente a 2019; artículos de hogar y bricolaje rondan un 20% de alza; y un 17% los productos multimedia. La merma de la facturación de los hoteles baja al 10% y al 27% la de los espectáculos. Las agencias de viajes siguen siendo las más perjudicadas por la crisis. Hay el triple de escapadas que en 2020, pero un 69% menos que en 2019.

Compartir el artículo

stats