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La reactivación de la hostelería dispara en Galicia el empleo de jóvenes y temporales

Imagen de fondo: una terraza de un local de hostelería en Sanxenxo

Imagen de fondo: una terraza de un local de hostelería en Sanxenxo Rafa Vázquez / FDV

El pasado junio acabó en Galicia con casi 1,017 millones de afiliaciones a la Seguridad Social, la mayor cifra en 19 meses. Ahora sí se puede decir que la ocupación en la comunidad supera los niveles prepandemia gracias al fuerte empujón del empleo tras el fin del estado de alarma y el arranque de la campaña estival. La hostelería fue el epicentro de la sangría del mercado laboral regional cuando apareció el coronavirus y las calles se cerraron para frenar la expansión de los contagios y, como ocurrió con la desescalada del verano pasado, ahora se pone a la cabeza de la reactivación. ¿La cara? Que crece con fuerza la contratación de jóvenes, uno de los colectivos, junto con las mujeres y, en general, los trabajadores más precarizados, que peor lo están pasando en la crisis económica provocada por el COVID-19. ¿La cruz? Que la temporalidad pisa otra vez el acelerador.

Van tres meses ya con datos muy altos de creación de empleo en Galicia. En abril fueron casi 8.700 nuevos puestos netos, más de 9.200 en mayo y unos 7.700 en junio. Y lo importante es que la mejora se nota en la mayoría de los sectores. De las 89 grandes ramas que integran la clasificación nacional de actividades económicas, solo 21 cerraron el mes pasado en números rojos, llevándose por delante 7.600 afiliaciones, según el balance que acaba de publicar el Instituto Galego de Estatística (IGE) con los datos detallados de la Seguridad Social. El resto del tejido productivo sumó alrededor de 15.300 ocupaciones, de las que la mitad se concentran en tres sectores que hasta ahora pasaron bastante desapercibidos por el impacto de las restricciones a la movilidad y los aforos: servicios de comidas y bebidas, comercio minorista y servicios de alojamiento.

Bares y restaurantes superaron los 62.000 afiliados en junio tras un incremento del 4,6% (2.712 nuevos) respecto al mes anterior. El ascenso en la otra parte del sector es rotundo: 28,3%. Hoteles, hostales, campings, apartamentos turísticos, casas rurales y el resto de negocios de hospedaje elevaron sus plantillas en más de 2.300 personas, hasta un total de 10.600. La hostelería mejora las cifras de ocupación que tenía a finales de junio de 2020, cuando la actividad empezaba a desperezarse después del confinamiento, aunque en comparación con el arranque del verano de 2019, sin pandemia de por medio, tiene 11.000 empleados menos.

El comercio minorista, la actividad que reúne más empleo en la comunidad (106.600 trabajadores), ganó 2.500 afiliaciones, un 2,4% de alza. Entre los establecimientos al por mayor, la subida fue del 1,2% (588), mientras que en los comercios de venta de coches y talleres la ocupación creció un 0,5% (112).

El empleo en las administraciones públicas de la región se elevó un 1,7% (991 altas); un 1,4% en actividades sanitarias (918); el 7,3% en actividades relacionadas con el empleo, básicamente las ETT (766); un 3,2% en otros servicios personales, que integra peluquerías, entrenamiento físico, servicios funerarios y tintorerías, entre otros (588); y un 1,8% (542) la industria alimentaria. El ladrillo sigue aumentando personal: un 0,9% (454) la construcción especializada y un 1,1% (270) la edificación.

El fin de curso deja una intensa caída de la ocupación en la educación, donde se destruyeron en solo un mes cerca de 4.500 empleos (8% menos). El otro sector protagonista de los descensos es el transporte terrestre: 1.500 trabajadores menos.

La afiliación se disparó un 46% entre los jóvenes de 16 a 19 años y un 10% en los de 20 a 24 años. Entre ambos grupos son 4.711 altas de las 7.700 totales. Son también las edades con mayor incremento mensual de los contratos, un 124% y un 55%, respectivamente. En los gallegos de 25 a 29 años la subida fue del 31%: por cada nueva afiliación, se firmaron 13 contratos.

Escrivá: “No se ven efectos significativos de la quinta ola en el mercado laboral”

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El ministro de Inclusión y Seguridad Social avanzó ayer que con los datos disponibles hasta la semana pasada, “no se ven efectos significativos” sobre la recuperación del empleo y la salida de trabajadores de un ERTE de esta quinta ola de la pandemia. Durante la rueda de prensa para presentar la estadística de avance de afiliación de julio, José Luis Escrivá explicó que en las últimas semanas se han intensificado las salidas de trabajadores de expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y se mantiene el dinamismo en la afiliación en términos agregados, unas tendencias que, por ahora, no se han visto truncadas por el nuevo repunte de casos.

Esta quinta ola está siendo “más compatible” que las anteriores con el mantenimiento de la actividad con un buen comportamiento del turismo doméstico. Escrivá adelantó que julio cerrará con entre 45.000 y 50.000 empleos más que el mes anterior –unos 150.000 en la comparativa desestacionalizada–, de forma que logrará superar los niveles de empleo del verano previo a la crisis, mientras que el número de trabajadores en un ERTE se ha reducido ya hasta 360.000.

Su departamento espera tener “desplegada y concretada” a la vuelta del verano la medida para desincentivar los contratos de muy corta duración con una sobrecotización creciente en función del número de bajas a la Seguridad Social por trabajador que una empresa realice al cabo de un mes.

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