Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Galicia encabeza el subidón de los precios, que ya crecen casi el doble que los sueldos

La inflación alcanza el 3,3% en junio en la región, la cifra más alta en cuatro años, por el encarecimiento de los productos energéticos y el cuello de botella en las materias primas

La pandemia cambió tanto en el último año que a estas alturas se habla abiertamente de darle una vuelta a los parámetros que las autonomías analizan para aplicar las restricciones en cada ola de contagios. Galicia, como ayer mismo anunció Julio García Comesaña, conselleiro de Sanidade, usará un “modelo variable” que tenga muy cuenta la presión hospitalaria, ahora que el fortísimo incremento de los casos y de la incidencia acumulada no se replica con la misma intensidad en los ingresos gracias al avance de la vacunación. Pues en la otra crisis provocada por el coronavirus, la económica, pasa un poco lo mismo. El shock en la actividad por el confinamiento y la atonía en el consumo dejó los precios por los suelos el año pasado, hasta el punto de despertar el temor de la deflación –un círculo vicioso porque se vende incluso por debajo de costes y las empresas acaban reduciendo producción y recortando personal–, mientras que en este momento sucede justo lo contrario, con el índice de precios al consumo (IPC) en su mayor nivel en cuatro años y muy por encima de la revalorización de los salarios pactada en los convenios registrados este año en el Ministerio de Trabajo: un 1,7% en el caso de Galicia.

La subida acumulada de los precios durante la primera mitad de 2020 llega al 2,7% en la comunidad, tras dos meses, mayo y junio, con alzas interanuales del 3,3%, seis décimas más que el conjunto del Estado y prácticamente el doble que la subida de los sueldos. Galicia está, junto con Castilla y León (3,3%) y Castilla-La Mancha (3,4%), entre las regiones con mayor estirón de los precios el mes pasado, según los balances del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Instituto Galego de Estatística (IGE), que preveía un incremento algo menor (3,2%). El IGE calcula que el IPC cerrará julio en el 3,6%.

También la previsión de la tasa nacional superó las estimaciones “debido a la desviación con respecto a lo esperado en los bienes energéticos, como consecuencia fundamentalmente del ascenso del precio de la electricidad”, apuntan los expertos de Funcas. Sí se mantiene estable la inflación subyacente, que mide la evolución del coste de la vida al margen de la energía y los alimentos sin elaborar, los dos capítulos con más fluctuaciones. En abril no varió y en mayo y junio el avance fue del 0,2%. “Destacó el ascenso registrado en el aceite de oliva, cuya tasa interanual se situó en el 11,9%, así como, en menor medida, el plan, que podría estar reflejando el encarecimiento de las materias primas agrícolas en los mercados internacionales –concreta el organismo–. También el incremento en la tasa de inflación de los bienes industriales no energéticos, que se ha situado en un 0,7%, el nivel más elevado desde enero de 2017, podría reflejar un traslado hacia los precios al consumo del encarecimiento de las materias primas”.

¿Cuáles son los productos más inflacionistas en Galicia? Calefacción, iluminación y distribución de agua se disparan entre enero y junio un 18,5% por el empuje de la electricidad, que ronda los 87 euros por megavatio en el mercado mayorista (el pool) para la jornada de hoy. Los aceites y grasas para alimentación valen casi un 16% más que hace un año, el mismo incremento (15,9%) experimentado por los carburantes y combustibles. El precio de las patatas subió un 10,3%; un 7,9% el agua mineral y los refrescos; un 5,8% los servicios de alojamiento; un 5,4% las frutas frescas y el menaje de hogar; un 4,5% la carne de pollo; y un 3,6% los huevos.

“La inflación, como pasa con el crecimiento de la economía, refleja un efecto rebote”, explica Santiago Lago, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo, en referencia a la situación vivida el pasado año por la pandemia, cuando la cotización del petróleo y los precios de los carburantes se desinflaron por la falta de demanda. ¿Y qué pasa con el resto de las materias primas y el cuello de botella que sufren algunas industrias por la sequía de materiales? “Que se está ajustando la oferta y la demanda, una situación transitoria que va a durar unos meses, aunque evidentemente cada producto y proceso es diferente”, indica el también director del Foro Económico de Galicia. Funcas apunta también al crudo –cerca de los 75 dólares por barril en las últimas semanas– como principal causa del salto de la inflación, que podría acabar el año con un alza interanual del 3,4%.

Compartir el artículo

stats