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La subida del SMI da aire a los gallegos que menos cobran

Los ingresos medios de los trabajadores en la región registraron en 2019 el mayor ascenso en once años, hasta los 22.291 euros

Un camarero con varios platos en la mano para servir. // Jorge Zapata

Un camarero con varios platos en la mano para servir. // Jorge Zapata

Aunque de su reciente y polémico informe lo que más se exprimió fue la estimación de los empleos que pudieron dejar de crearse, entre 94.200 y 172.700, el Banco de España dice otras cuantas cosas sobre la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 900 euros en 2019. ¿Por ejemplo? Que es “sorprendente” que el impacto de ese ascenso del 22,3% sea similar al que tuvo el alza de 2017, cuando el SMI aumentó solo un 8%. Que más que destruirse ocupación, lo que pasó es que se formalizaron menos contratos, sobre todo en los puestos peor pagados. Y que existen “argumentos de equidad y mejora en el nivel de vida de algunos trabajadores, que son relevantes a la hora de determinar el nivel del SMI y que no son objeto de análisis de este trabajo”. De hecho, el supervisor calcula que la medida benefició a alrededor de 1,6 millones de personas. En pleno debate en el seno del Gobierno sobre qué hacer a partir de ahora, los datos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de ese ejercicio publicados ayer por la Agencia Tributaria reflejan una mejora evidente en Galicia del colectivo que tiene las retribuciones más bajas.

Galicia ganó cerca de 10.000 contribuyentes con rendimientos del trabajo durante 2019. Fueron más de 1,2 millones de personas que ingresaron de media 22.291 euros. El importe creció un 3,6% en comparación con el año anterior, en 773 euros, la mayor subida de los últimos once años. Cuatro de cada diez no pasó de los 12.000 euros en el ejercicio, un porcentaje prácticamente idéntico al de 2018, pero con una distribución muy diferente.

Las declaraciones con resultado negativo o cero en la liquidación aumentaron en 10.500; en 9.500 las de 1.500 euros como mucho; había 13.900 más entre los 1.500 y los 6.000 euros anuales; y 32.100 menos en la escala siguiente con 12.000 euros de tope. También descienden los contribuyentes con rendimientos del trabajo situados entre los 12.000 y los 21.000 euros (22.200 menos). El resto de los tramos engordaron: 8.200 más recibieron entre 21.000 y 30.000 euros; 18.300 más entre 30.000 y 60.000 euros; 2.100 entre los 60.000 y los 150.000; y 116 nuevos contribuyentes hasta los 601.000 euros. Otros 369 gallegos superaron ese umbral tras un incremento de más del 22%.

Hugo Barreiro | Pinche en en la imagen para ampliar

La media de ingresos

Lo que cambia también, y bastante, es la media de ingresos dentro de esas franjas. Especialmente en las más bajas. Sube un 12,8% en las liquidaciones de negativo a cero (5.041 euros); un 14% en las que llegan a los 1.500 (6.951); y un 10,2% en los que van hasta los 6.000. La media en el tramo 6.000-12.000 euros creció un 4,7% (14.113 euros); y un 2,1% (19.233) entre los 12.000 y 21.000 euros. Solo desciende la partida en los de 21.000 a 30.000 (un 0,3% menos) y en los de 60.000 a 150.000 (0,1% de caída). Destaca otra vez el grupo con ingresos superiores a los 601.000 euros. Su media en la declaración es de 690.000 euros tras un incremento del 11,4%.

Los ingresos por rendimientos del trabajo en el conjunto del Estado aumentaron algo menos que en Galicia, un 2,7% (641 euros), hasta 24.396 euros. Madrid, Cataluña y Asturias lideran las retribuciones más altas, con 31.100, 27.400 y 25.000 euros, respectivamente, sin contar con País Vasco y Navarra, de las que no constan datos por sus sistemas forales. Extremadura está a la cola con 18.700 euros.

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