Una intervención pública. Es la solución que ha vuelto a defender el sindicato CIG para evitar el cierre definitivo de Hijos de J. Barreras, el mayor astillero privado de España, que ha contratado los servicios de una consultora especializada en procesos de liquidación. "Llevamos muchos meses advirtiendo de esta situación, y nuestra alerta estaba motivada", exhortó el secretario comarcal del sindicato, Alberto Gonçalves. "Estamos delante del riesgo real de que el principal astillero de la ría de Vigo pueda desaparecer".

A su juicio, los movimientos realizados por la dirección de la empresa -propiedad de Cruise Yacht YardCo- "anticipan un desenlace fatal". "La caída de Barreras puede ser el golpe definitivo para el naval de Vigo, no podemos permitir que un sector estratégico desaparezca", abundó.

La CIG defiende la "intervención pública" de la centenaria atarazana, incluso con un sistema semipúblico, para blindar su continuidad.