El ministro de Inclusión y Seguridad Social avanzó ayer que junio va a ser “extraordinario” para el empleo con la suma de más de 150.000 nuevos afiliados, mientras que la cifra de trabajadores en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) ha empezado el mes bajando con intensidad hasta rondar ya los 470.000. En una entrevista en Antena 3, José Luis Escrivá destacó que el arranque del mes está siendo “fortísimo” para el empleo y que, a la vez, se ha triplicado el ritmo de salida diaria de trabajadores con paralización de contrato o jornada reducida a causa de la pandemia desde los 3.000 diarios hasta los 10.000, una mejora que vinculó tanto a las menores restricciones y el avance de la vacunación, como al nuevo marco para los ERTE vigente desde el 1 de junio y que, como él defendía, incentiva más la reincorporación de trabajadores.

Actualmente quedan 470.000 trabajadores en ERTE, desde los más de 3 millones que llegaron a estar en el peor momento de la crisis y lejos de los cerca de 1 millón que estuvieron en el pico de febrero. En cuanto a la afiliación, Escrivá señaló que esos más de 150.000 nuevos empleos en junio serán en términos ajustados de estacionalidad, pero también se rondará esa cifra en media, ya que junio es un mes más estable para la afiliación. No solo la hostelería y el turismo están tirando del empleo, ya que unos 50.000 de esos 150.000 nuevos ocupados vendrán de estos sectores, mientras que el resto será de otros como educación o industria. “Hay una recuperación de amplio espectro”, remarcó.

El ministro de Inclusión y Seguridad Social reiteró que el acuerdo en pensiones es “inminente” y pidió “respeto extremo” a instituciones como el Banco de España, a raíz de la polémica generada en torno al informe del organismo sobre el alza del salario mínimo interprofesional (SMI) en 2019. Su departamento “está a punto” de poner en marcha un desincentivo adicional para combatir la elevada rotación de contratos en el mercado laboral. Escrivá ya avanzó en mayo que, en el marco del Plan de Recuperación, se estaban rediseñando los desincentivos a la rotación y explicado que la idea es aplicar una penalización creciente en función del número de bajas de cotización en un determinado periodo de tiempo.

Ahora, el ministro aseguró que la puesta en marcha es inminente ante los “espeluznantes” números del mercado laboral español: la Seguridad Social da cada año 27 millones de bajas, una de cada cinco por contratos de un día y tres de cada cinco por contratos de menos de un mes. “Todos queremos acabar con la temporalidad. Es un reto colectivo de la sociedad. España tiene unos niveles de precariedad extraordinariamente altos y que la diferencian de otros países”, apunto.