Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La reforma de viviendas en Galicia repunta un 20% tras las medidas de confinamiento

Reforma de una vivienda en Vigo tras la pandemia

Reforma de una vivienda en Vigo tras la pandemia Ricardo Grobas

Pese a los pronósticos pesimistas que acompañaban a la pandemia, el sector del ladrillo vive un momento dulce. De tanto tiempo que han pasado en casa, los gallegos se han planteado nuevas maneras de vivir.

Esto ha propiciado un aumento de la actividad de las promotoras y de los profesionales de oficios | Las inmobiliarias diversifican su negocio para incluir este servicio en su oferta

Y quienes no se han lanzado a comprar viviendas más amplias, con terraza y jardín y lejos del centro de las ciudades, han optado por mejorar las condiciones de su casa. O ambas cosas pues, al final, en un mercado inmobiliario inquieto, la demanda de trabajos de reforma de viviendas ha aumentado un 20% desde que el pasado junio terminó el confinamiento más severo, según refieren diversas fuentes del sector.

“La adquisición de una propiedad en el rural es una línea que cotiza al alza”

Benito Iglesias - FEGEIN

decoration

Se reforman cocinas, baños o tejados, explica Benito Iglesias, presidente de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein). También humedades tan propias de las viviendas de la comunidad, añade Alejandra García, técnica administrativa en Sorey&Alonso. “La mayoría de la gente está buscando abrir espacios para tener zonas amplias, sin pasillos, con mucha luz”, sugiere la directora de producción de Gespronor, Ana Jardón, en referencia a esa tendencia a emular el estilo de hogar propio de los países nórdicos.

Los gallegos reforman sus residencias habituales, ahora ubicadas principalmente en la periferia de las principales ciudades gallegas y en sus municipios colindantes. Y todo ello no solo ha estimulado la actividad de las promotoras. El empuje ha sido tal que las propias inmobiliarias han visto una buena oportunidad para incluir el servicio de reformas dentro de su oferta. Jardón asegura que la demanda de reformas era intensa antes de la pandemia. Ahora, apunta, son más profundas, “se alargan más en el tiempo y tocas más elementos”. En consecuencia, los presupuestos también son más elevados.

“Los gallegos han ahorrado dinero y aprovechan para reformar sus casas”

Alejandra García - SOREY&ALONSO

decoration

Todo ello también ha supuesto un revulsivo los trabajadores de la cadena de producción del sector de la construcción.

Los profesionales de oficios como fontaneros, electricistas, carpinteros escayolistas o albañiles entre otros, han visto como sus agendas se apretaban cada vez más. “Hacía tiempo que no recordaban una carga de trabajo igual, es empleo local y de pequeñas empresas” incide el presidente de Fegein que resalta la importancia, no solo de dinamizar este sector, sino con él toda la economía auxiliar vinculada a él.

  • La falta de promociones iguala el valor de salida de la vivienda usada y nueva

    La escasez de obra nueva concede fuerza negociadora a la vivienda de segunda mano, que aprovecha la inercia de la burbuja inmobiliaria para presionar los precios y competir

En el primer trimestre del 2021 los permisos para reformar o restaurar viviendas ascendieron a 256 en Galicia, en línea con los 260 del mismo periodo de 2020 tal y como reflejan los datos publicados por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Además, se dispararon un 30% los visados de obra para ampliación de viviendas de los 26 de hace un año, a los 34 de entre enero y marzo del 2021, si bien la cifra representa un porcentaje pequeño en términos absolutos. “Los gallegos han ahorrado dinero y están aprovechando para reformar sus casas”, analiza García. Según los datos de Habitissimo, la inversión media en España de las operaciones de reforma de 2020 fue de 8.572 millones de euros, un 8% menos que el año anterior.

“La gente busca abrir espacios, zonas amplias, sin pasillos y con luz”

Ana Jardón - GESRPONOR

decoration

Con este cambio de hábitos, los ciudadanos han puesto el foco en la distribución de las estancias de sus casas. Ha adquirido especial importancia disponer de “un espacio para teletrabajar”, recuerda Jardón. Además, muchos gallegos están reformando “casas en los pueblos, que eran de sus padres o abuelos”, indica Iglesias. Se trata de viviendas que necesitaban un lavado de cara importante con la finalidad de tratar de pasar más tiempo en ellas. “Son casas que estaban vacías y se están recuperando”, explica Iglesias, “Lo primero que hay que arreglar es el tejado”.

  • Veinte concellos captan la mitad de la nueva demanda de vivienda tras el COVID

Galicia contabiliza 7.050 viviendas unifamiliares reformadas o a reformar a la venta en el circuito de comercialización, según los datos de Fegein. El grueso se encuentra en la provincia de A Coruña, hasta 2.500. Otras 1.800 están ubicadas en la provincia de Pontevedra, 1.500 en Ourense y en torno a 1.250. “Si en el verano del 2020 no sabíamos calibrar si era una tendencia pasajera o no, pues ahora se puede decir que la adquisición de una propiedad en municipios del rural gallego es una nueva línea de comercialización que cotiza al alza, y eso es positivo en todas las vertientes”, opina Iglesias.

Compartir el artículo

stats