Seguro que lo has pensado varias veces. Seguro que has imaginado trabajos que, si llegasen a existir, serían los mejores del mundo. ¿Qué tal cobrar por comer hamburguesas? ¿Cobrar por acariciar perritos y gatitos? ¿Cobrar por probar columpios? ¿Y cobrar por hacer siestas? Bueno, te alegrará saber que, por inverosímil que parezca, este último empleo ya es una realidad. Una empresa que estudia cómo mejorar la calidad del sueño, Each Night, está buscando a cinco personas, cinco “revisores de siesta”, como dice en su web, para evaluar cómo son sus siestas e indagar en sus múltiples beneficios.

Si al leer estas líneas los ojos te han brillado y lo que quieres de verdad es un cambio de vida, te interesará saber que los requisitos para poder presentarse a esta oferta son bastante sencillos: hacer siestas durante los 30 días que durará el estudio por un sueldo de 1.200 euros, ser mayor de 18 años sin importar en qué parte del mundo vivas, presentar la solicitud antes del 31 de mayo y contar con un buen nivel de inglés escrito. Sí, quizás piensas que se pasan un poco exigiendo inglés, pero aparte de dormir, en el empleo también se deberá anotar lo experimentado durante todo el proceso y seguir las instrucciones de la empresa. Vaya, que no es simplemente tirarse en una cama y ya está.

De hecho, se trata de una investigación que necesita de la máxima seriedad de sus “revisores de siesta”, ya que Each Night también alerta en su espacio web de que estos deberán hacer sus siestas por separado para evitar las “distracciones” y, así, asegurar que nada interrumpe el sueño. Pues eso, a comportarse como en clase: sin distraer al compañero ni desconcentrarse, aunque en este caso el objetivo es mucho más divertido al de empollar.

Pero ojo, que como ya hemos dicho antes, dormir no es simplemente diversión o descanso, que del sueño se puede extraer mucha información valiosa. Así lo recalca Each Night detallando que los contratados participarán en una variedad de experimentos que quieren determinar “cuál es la mejor duración de la siesta para sentirse renovado o cómo repercute en el agotamiento, la memoria, la motivación o la productividad”. Dicho de otro modo, explorará diferentes aspectos positivos que ya han abordado varios estudios y que nos recuerdan que si, por ejemplo, hiciéramos una pequeña siesta durante la jornada laboral tendríamos mejor atención, seríamos más creativos o más productivos.

Para conseguir información de este tipo, es imprescindible que los empleados estén muy al loro de todo. Es por ello que antes y después de cada siesta, deberán hacer una vídeollamada con la empresa para primero recoger el encargo y asegurarse de que lo entienden bien y luego hacer un cuestionario verbal sobre su experiencia y resultados. Y así pasarán todos los días durante 30 días hasta que termine el proceso y los “revisores de siesta” reciban un salario de 1.200 euros. Será ahí cuando se producirá el mágico momento de cobrar por haber estado durmiendo. Entonces, ¿qué? ¿Te animas? Por probar nunca se pierde nada.