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Portugal fía su recuperación a los polígonos industriales con 700 millones en fondos

Recreación del futuro parque empresarial y comercial de Darque, en Viana do Castelo. CM VIANA

Entre octubre y diciembre del año pasado, el norte de Portugal estableció un récord histórico en la creación de empleo cualificado. Nunca antes, desde que existen registros desagregados de sus cinco regiones (Alto Minho, Alto Támega, Área Metropolitana do Porto, Ave, Cávado, Douro, Támega-Sousa y Terras de_Trás-os-Montes), se habían creado 60.000 puestos de trabajo para profesionales con estudios superiores. Y en plena pandemia, según los datos facilitados por la Comisión de Coordinación y Desarrollo Regional del Norte de Portugal (CCDR-N). Con un amplísimo despliegue de protección laboral por el COVID –el modelo layoff, similar a los ERTE españoles–, la destrucción de empleo se ha cebado con los empleos no especializados. Pero el diferencial ha sido positivo, con una estrategia marcada en todo el territorio por la captación de industrias y un reparto casi atomizado de polígonos industriales, que aprovechan las sinergias y la oportunidad de su cercanía con Galicia. El Gobierno de António Costa está decidido a dar un salto; no se trata solo de tener más áreas empresariales, sino de que estén ultraconectadas. Estos espacios formarán parte de la columna vertebral de su plan de recuperación pospandemia: de los 14.000 millones que recibirá de Europa, 700 millones los destinará a blindar las áreas de acolhimento industrial, principalmente en el extremo norte del país.

“El país necesita optimizar la red viaria existente, dotarse de buenas conexiones transfronterizas, dotar a los polígonos de condiciones que les permitan competir mejor con todas las demás empresas de Europa”, enfatizó el primer ministro esta semana, en la presentación del Programa de Investimentos em Infraestruturas. Costa defiende un cambio incluso de mentalidad en el ecosistema privado: “Hay que dejar de mirar solo para dentro de un país de 10 millones [de habitantes], no debemos hacer ningún proyecto que no piense en la escala de los 60 millones que hay en la Península Ibérica. La historia creó una frontera, pero, ¿por qué seguir manteniendo la frontera como muro que nos separa?”. Su hoja de ruta incluye inversiones directas en parques empresariales, la construcción de circunvalaciones y ampliación de autovías, accesos a los propios polígonos y la instalación –este punto no ha recibido, de momento, dotación presupuestaria– de 2.300 puntos de carga al año, y hasta 2025, para vehículos eléctricos.

“Hay que dotar a los polígonos para que compitan mejor con las demás empresas de Europa”

António Costa - Primer ministro

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António Costa

La mayor partida, con 313 millones de euros, se destinará al apartado denominado Missing links y de aumento de la capacidad de la red. El Ejecutivo luso apuesta por retirar el transporte pesado de las carreteras urbanas, multiplicando los accesos a vías de alta capacidad y a estaciones intermodales. “Las conexiones entre las áreas empresariales y las carreteras principales y complementarias son críticas”, abundó este lunes. Entre las obras programas está la estación intermodal de Trofa-Santana, a 130 kilómetros de Vigo, con la construcción de un nuevo puente sobre el río Ave. Entre las empresas asentadas en este territorio figura Preh Portugal, proveedora de componentes electrónicos para BMW, Volkswagen, Opel o Daimler. Esta intermodal también quedará conectada con una vía adicional en Maia.

Más parques 

Al igual que hizo la Xunta con la red de concellos emprendedores, el Gobierno luso aspira a que los nuevos polígonos afloren en aquellos municipios que aspiren a dotarse de un “nuevo modelo” de parques, con “conceptos más tecnológicos y la conciencia de la necesidad de establecer vínculos” con instituciones científicas o de innovación. Serán 110 millones los que se destinen a este programa, con el que se dotará a las infraestructuras de movilidad eléctrica o comunicación 5G. Estos fondos se licitarán a través de las comisiones regionales de desarrollo y coordinación (CCDR), con el objetivo de abordar la renovación de hasta 200 emplazamientos en todo el país. En la casilla de salida se ha situado ya Viana do Castelo, que siempre enarbola su proximidad a Vigo como factor de competitividad y atractivo. Solo en marzo se presentaron o aprobaron cinco grandes polígonos industriales en el norte del país: Baiao, Monçao, Vila Nova de Cerveira, Oliveira de Azeméis, Felgueiras y Bragança.

“No puede llevar más tiempo de la fábrica a una autopista que de ahí a Leixões”

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Por último, el capítulo de accesibilidades rodoviárias de este plan de infraestructuras contará con 142 millones de euros. “Si queremos abastecer el corredor industrial de Maia, Santo Tirso, Trofa con calidad, hasta Famalicão, necesitamos una infraestructura por carretera con capacidad para los 22.000 vehículos diarios que pasan por allí”, ahondó el primer ministro. “No nos puede llevar más tiempo de la fábrica a una autovía, que de la carretera a Leixões”, añadió, en referencia al puerto portugués. Las conexiones transfronterizas acabarán de coser Portugal al resto de la península, con 65 millones destinados, por ejemplo, a la nacional entre Vinhais y Bragança, con la conexión de esta última a Puebla de Sanabria.

Plan de recuperación de Portugal

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