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Los dueños de Barreras recurren a otro astillero (y no es Astander) para acabar el “Evrima”

Nueva remesa de préstamos de la Xunta para la industria auxiliar

Panorámica de las instalaciones de Barreras, sin actividad

Panorámica de las instalaciones de Barreras, sin actividad PABLO HERNÁNDEZ GAMARRA

El Evrima soltó amarras de Vigo el pasado 15 de marzo. La construcción 1705 de Hijos de J. Barreras dejó Beiramar, remolcada por el buque Hispania, con el objetivo aparente de subir al dique seco de un astillero cántabro, ser sometida a los trabajos de pintura exterior y regresar a la ría al cabo de un mes. Y ya por sus propios medios, habiendo completado la instalación de todo el sistema de navegación y tras haber realizado las pertinentes pruebas de navegación. En solo cuatro semanas, como incidió reiteradamente la propiedad de la atarazana, que es también dueña del crucero. Muy al contrario, el barco de ultralujo sigue separándose cada vez más de las gradas que lo vieron nacer, y que confiaban en encadenar pedidos premium para la misma naviera por cientos de millones de euros. El Evrima continúa en un muelle de Astander (Grupo Astican), sin ninguna previsión de subir a dique hasta, al menos, la segunda mitad de julio. Más aún, la propiedad de Barreras (la naviera Cruise Yacht YardCo, que utiliza The Ritz-Carlton Yacht Collection como marca comercial), ha contactado con otro astillero para que asuma, en detrimento de su propio equipo de Vigo, la coordinación de los trabajos para terminar el Evrima en Cantabria. No es una compañía cualquiera: un equipo de Chantiers de l’Atlantique, el mayor astillero de Francia y uno de los más grandes de Europa, examina ya el crucero a bordo, según pudo confirmar FARO en fuentes próximas a la propia Barreras.

El "Evrima" abandonó Barreras rumbo Santander el pasado mes de marzo R.V.

De momento, la delegación de Chantiers –participado en un 84,3% por el Estado francés– ha procedido a realizar una especie de due diligence, una auditoría completa del estado de construcción del crucero. En el mes y medio que lleva en Santander, amén de haber visto pasar media docena de buques por los dos diques de Astander –el último, el quimiquero Giancarlo D–, no se han hecho trabajos a bordo. Solo tareas de mantenimiento. “El barco es una Torre de Babel”, ilustran otras fuentes consultadas, cercanas en su caso al astillero cántabro. “Pero personal de Barreras casi no hay”. En el crucero hay personal de la finlandesa Bluetech, que se ha distribuido por el propio buque para ejecutar tareas de oficina técnica. En su currículum figuran trabajos de modernización o refitting de naves como el Quantum of the Seas (en alianza con Kalmarine), el Costa Smeralda o el diseño estructural básico de un “crucero de gran tamaño” en Meyer Turku. Se ha incorporado otra firma externa para la coordinación de los trabajos de tuberías, y continúan los operarios de Team Electric. Distintas auxiliares consultadas por FARO desconocían, este miércoles, las conversaciones entre Barreras y Chantiers para rematar el Evrima. Este periódico contactó con un portavoz oficial del astillero galo, que eludió pronunciarse. La plana mayor de Cruise Yacht ya visitó, con personal de Chantiers, el propio crucero de lujo.

Vigo, relegado

De hecho, los primeros espadas del presidente ejecutivo de Barreras, Douglas Prothero, se han desplazado ya a Santander. Además del canadiense, viajaron JP Salazar (jefe de Personal) o Timo Yrjövuori (senior project director). Entretanto, la actividad en Vigo es inexistente, después de haber visto partir hasta cuatro tráilers diarios de material con destino Astander. Ya sin personal eventual –Barreras prescindió de esta parte de la plantilla hace semanas, como avanzó FARO–, trabajadores de los departamentos de producción o diseño están de vacaciones. Y no solo canjeando días pendientes de 2020, sino consumiendo, a principios de mayo, las de este verano. La compañía anunció asimismo el desguace de los buques del malogrado proyecto Havila, con 19 y 16 bloques ensamblados en cada uno de los dos cruceros noruegos. Estas tareas tampoco han comenzado. Barreras reclama a la naviera nórdica una indemnización de 12,4 millones de euros, mientras que ésta reclama a la aseguradora Abarca otros 36,8 millones. En caso de que Havila gane el pleito en Londres, Abarca tendría que ejecutar un procedimiento de recuperación posterior contra el astillero.

  • EL ASTILLERO GALO

    Render del “Celebrity Beyond”
    Carga de trabajo

    El astillero francés, heredero de STX France, es propiedad mayoritariamente del Estado francés (84,34%). Cuenta con casi una docena de barcos en su cartera de pedidos. Son cruceros de gran envergadura para navieras como Celebrity Cruises, Royal Caribbean Cruises o MSC Crociere.

La Xunta libera otra remesa de créditos para la industria auxiliar de 18 millones

En este marasmo de Hijos de J. Barreras se han quedado atrapadas medio centenar de proveedoras y auxiliares. A finales de 2019, cuando el astillero coqueteó con su liquidación –hasta que el precio del Evrima se elevó en 80 millones de euros, y antes de la cancelación de los Havila–, la Xunta liberó una partida de préstamos exprés para evitar la quiebra de empresas vinculadas al astillero. Fueron 22 las auxiliares que se acogieron a esta iniciativa, que recibieron 12,9 millones de euros. Ahora, la Consellería de Economía e Industria ha decidido repetir programa. Se trata de una partida presupuestaria de 18 millones, para el periodo 2021-2022, que se pondrá a disposición de la industria de inmediato.

Los créditos oscilarán entre los 50.000 y el millón de euros. “Con esta medida –apuntaron desde el departamento que dirige Francisco Conde– se busca el que dispongan de fondo de maniobra suficiente para atender las necesidades de liquidez que puedan tener”. De igual modo, podrán utilizar este dinero para el pago de gastos corrientes, a proveedores, acreedores por suministros o prestación de servicios, gastos de personal y Seguridad Social, reparaciones y conservación o abono de impuestos (incluyendo liquidaciones de IVA y retenciones). Desde la Xunta reclaman que “este esfuerzo de Galicia por defender su industria naval se produzca también a nivel estatal”, como han hecho otros países europeos.

Las auxiliares de Barreras vinculadas al proyecto Evrima tienen pendiente el cobro del 50% de la deuda contraída hasta el acuerdo de refinanciación del año pasado, así como los trabajos que fueron realizando en los meses previos a la salida del barco a Santander (trabajos por administración, más caros). Dos de ellas lograron interponer una demanda de embargo contra el crucero, como desveló este periódico; Cruise Yacht consignó los 80.000 euros que les adeudaba para liberar la apurada salida del buque para, como sostenía entonces, pintarlo en dique seco (que estaba ocupado) y volver a Vigo en un mes. Las auxiliares de Havila tienen reconocida una deuda de 9,581 millones por parte del astillero, aunque no ha armado ningún esquema para satisfacerla. Sí incluyó esta partida en el préstamo que ha pedido a SEPI y Xunta, por importe conjunto de 38 millones de euros.

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