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Carlyle busca nuevo dueño para la gallega Cupa, líder mundial de producción de pizarra natural

Interior de uno de los centros de producción de Cupa. |   // CUPA GROUP

Interior de uno de los centros de producción de Cupa. | // CUPA GROUP

El fondo de inversión Carlyle, uno de los gestores de private equity más grandes del mundo, hizo gala de los remotos orígenes de Cupa cuando el 4 de octubre de 2016 anunció su compra. La empresa gallega líder en extracción, producción y distribución de pizarra natural nació hace más de un siglo con la cantera de Solana de Forcadas, en la localidad leonesa de San Pedro de Trones, todavía abierta en la actualidad. Es una de las 20 explotaciones del noroeste del país que tiene el grupo, exportador a más de 70 países y con 2.200 trabajadores. “Los directivos y los accionistas de Cupa han construido un negocio sólido con un equipo de liderazgo global, activos únicos, marcas respetadas y una sólida posición en el mercado”, alabó en aquel momento el máximo responsable de Carlyle en Europa, Alex Wagenberg, que presentó la operación como una inyección para acelerar los nuevos proyectos de la firma con sede en Sobradelo de Valdeorras (Ourense). Vendieron sus socios históricos y Abanca, que controlaba el 20% del capital, por unos 170 millones de euros, información que FARO avanzó en exclusiva. Cupa se adentra a un nuevo capítulo de su larga historia con el más que previsible cambio de manos.

Aprovechando el buen momento que se abre para la construcción por el efecto confinamiento de la pandemia y la apuesta de las autoridades europeas de una edificación sostenible y la eficiencia energética en el plan de reactivación económica con los fondos del Next Generation, Carlyle ha puesto el cartel de “se vende” al grupo Cupa, según adelantó ayer El Confidencial. Tan buena perspectiva ve el fondo al mercado que, según esa misma información, los todavía propietarios de la empresa gallega aspiran a colocarla por entre 500 y 600 millones de euros, el triple de lo pagado al banco presidido por Juan Carlos Escotet y el resto de accionistas. Ni Cupa ni Carlyle quisieron comentar la información ni dar más detalles de la posible venta.

Tampoco la pizarrera, una empresa diversificada en piedra natural a través de la filial Cupa Stone y dueña del segundo mayor distribuidor independiente de materiales para techos en el Reino Unido (Burton Roofing), es la misma que Carlyle adquirió hace cuatro años y medio. Desde el pasado diciembre controla el 100% de Pizarras Gallegas, una sociedad familiar de larga tradición como ella, presente en varios de los mercados europeos más fuertes. Tiene un centenar de empleados y 10 millones de euros de facturación. Cupa daba otro importante paso en su expansión internacional con la adquisición hace poco más de un mes de Proinor, con “grandes reservas de pizarra” y un producto final de “alta calidad”. La integración permitió al grupo reforzar su actividad en Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Dinamarca y Luxemburgo.

300 millones de negocio

“El alto potencial que percibimos por nuestra pizarra demuestra que sigue habiendo potencial de crecimiento en todos los países donde operamos”, valoró Javier Fernández, consejero delegado de Cupa, satisfecho por el avance del plan de crecimiento puesto en marcha con la entrada de Carlyle y la consolidación de referente en el mercado. El negocio aportado por Proinor coloca al grupo Cupa –con 65 empresas y filiales en nueve países– alrededor de los 300 millones de euros de cifra de negocio.

La pizarrera gallega no es la única gran inversión de Carlyle en España. El fondo estadounidense tiene en cartera a Codorniú, el fabricante de ropa vaquera valenciano Jeanología y maneja el 37% de las acciones de Cepsa desde 2019 tras una inversión de 4.000 millones de euros.

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