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La pandemia rebaja los ingresos de Pescanova a niveles de 2003

Instalaciones fotovoltaicas en el centro industrial de Porriño, antigua Frinova.

Instalaciones fotovoltaicas en el centro industrial de Porriño, antigua Frinova. FDV

“Ha sido un año duro y de incertidumbre, y lo conseguido es gracias al esfuerzo e involucración de nuestros 10.000 empleados”

Ignacio González - Consejero Delegado

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Nueva Pescanova ha enfrentado un camino de obstáculos desde su alumbramiento, en un 2015 en el que un pool de bancos materializó el reto de rescatar a la mayor pesquera de España. Heredó 1.000 millones de euros de deuda concursal, con un complejísimo mapa de filiales, y tras haber protagonizado el –hasta Abengoa– mayor concurso no inmobiliario de la historia de España. Incluso en la antesala de la pandemia, las retenciones fiscales en Argentina y el reparto de cuotas en Namibia ya habían puesto palos en las ruedas al proyecto que dirige Ignacio González. El COVID fue el gran atranco. Pese a la apuesta por el segmento retail (canal minorista, en los súpers), por el que se lanzaron en tromba todas las empresas del sector, el cerrojazo a la hostelería y las restricciones a la movilidad provocaron un descenso de la facturación del 14% al grupo. El volumen de ventas se quedó en los 905 millones de euros, como apuntó ayer la compañía en un comunicado, tras la celebración de la junta ordinaria de accionistas. Pescanova no registraba un valor tan bajo de ingresos desde el año 2003, cuando el negocio estaba aún en manos de la antigua matriz.

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Un viaje por la flota de Pescanova Hilda Gómez

Esa apuesta por el canal retail fue fructífera, en todo caso. La facturación en este mercado aumentó hasta un 28% en algunos países –no detalló en cuáles–, frente al descalabro de la facturación mayorista o de horeca (hostelería, restauración), que también acarició el 30%. La estrategia de la industria no ha podido, ahora bien, cambiar los hábitos de consumo, y menos en un año de pandemia. Por más que se hayan realizado esfuerzos por mejorar la penetración en los hogares del langostino salvaje o vannamei, siguen siendo especies muy marcadas por la celebración de eventos, como las comidas familiares o de vacaciones. De este modo, fueron pescados como la merluza –los blancos, en general–, los que mejor se comportaron en el año COVID. Con un 20% de incremento.

Confinamiento y restricciones a la movilidad elevan un 20% la venta de merluza | Ahorrará 20 millones con la capitalización de deuda

Con todo, Nueva Pescanova tiene mucha tarea por delante. En plena negociación para el nuevo convenio colectivo, que se aplicará sobre unas 700 personas en Galicia, el equipo directivo tendrá que reconducir no solo el impacto de la pandemia, sino el de un plan estratégico 2016-2020 que no pudo cumplir, incluso antes del COVID. Para 2019, por ejemplo, había previsto un Ebitda de 121 millones de euros, en su valor más ajustado, pero se quedó en los 50 millones. También estimaba una facturación de 1.300 millones, que ascendió en este caso a los 1.057. Sí ejecutó su hoja de ruta en inversiones, con la construcción por ejemplo de siete buques, para los caladeros de Namibia y Mozambique: tres arrastreros fresqueros para el primero, y cuatro marisqueros congeladores para el segundo. Fueron asignados a Armón, y se ensamblaron íntegramente en Galicia con una inversión de 42,5 millones.

La dirección de la empresa había advertido que la elevada carga de deuda concursal estaba haciendo mella no solo en su balance de resultados, sino en el acceso a la financiación. La operación de canje de deuda, suscrita casi en solitario por su máximo accionista, Abanca, le permitió deshacerse de más de 450 millones de pasivo financiero. La entidad asumió el 97% del capital; Nueva Pescanova reducirá en 20 millones de euros los costes en este capítulo.

El nuevo plan estratégico ha sido reconfigurado por Boston Consulting, para el periodo 2020-2024. Acaba de dejar atrás pérdidas de 39 millones de euros en el primero de ellos, con un Ebitda de 41. “Ha sido un año duro y de incertidumbre, y lo conseguido es gracias al esfuerzo e involucración de todos y cada uno de nuestros 10.000 empleados en todo el mundo”, valoró el CEO, que puso en valor la apuesta de Abanca por la sociedad. Destinó cinco millones a la realización de tests, EPI o compensaciones extraordinarias por el COVID.

Como desveló FARO, en el banco “han elaborado un plan para su venta efectiva” y Nueva Pescanova figura en las cuentas en el epígrafe de “activos no corrientes y grupos enajenables de elementos que se han clasificado como mantenidos para la venta”.

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