El BBVA reunirá el próximo viernes a los sindicatos para empezar a negociar un despido colectivo, que afectará tanto a los servicios centrales como a la red comercial de la entidad en España y cuyo alcance está aún por definir, según aseguraron fuentes próximas al proceso. El banco traslada en una comunicación a su plantilla que el objetivo de convocar a los sindicatos es explorar conjuntamente fórmulas que permitan minimizar el impacto en la plantilla. Algunos medios apuntaban ayer a que el ajuste podría superar los 3.000 empleos.

A cierre de 2020, el banco contaba en España exactamente con 29.330 empleados y algunas casas de análisis, entre ellas la del Banco Sabadell, que a finales del pasado año negoció una fusión con BBVA, calculaban que ese ajuste del 10% le costaría unos 300 millones y le permitiría ahorrar unos 125 millones al año.

El grupo cuenta en Galicia con unos 800 trabajadores y los sindicatos aseguran que la plantilla ya está “muy apretada” y sufre “presión” y “estrés” por la carga de trabajo.