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Pili Carrera despide a otras 8 trabajadoras y cierra su "córner" en El Corte Inglés de Madrid

Vista exterior de la tienda "outlet" de Pili Carrera en Mos, Pontevedra Pablo Hernández Gamarra

Pili Carrera detiene su operativa de forma paulatina. El último movimiento que ha realizado la firma de moda infantil ha sido la entrega de la carta de despido a otras ocho empleadas adicionales, de las 15 que todavía continuaban con las labores de comercialización y de gestión del almacén hasta la pasada semana.

De hecho, dos de esas rescisiones de contrato se corresponden con las empleadas que continuaban con las labores de venta al público en El Corte Inglés de la Castellana en Madrid. Este punto de venta, que la enseña gallega dejó operativo precisamente por la rentabilidad de sus ventas, cierra ahora sus puertas al público.

Pili Carrera deja el outlet de la localidad pontevedresa de Mos como única vía de comercialización de su inventario, donde todavía emplea a siete trabajadoras. La idea del administrador del proceso concursal, Alberto Pombo, es continuar con la reducción de plantilla de forma paulatina, hasta dejar a una o dos personas al cargo de la venta del inventario en Mos, según avanzaron fuentes cercanas a la compañía a FARO. Con esta fórmula, pretende obtener cierta solvencia económica para hacer frente al pasivo.

A mediados del pasado mes de marzo, la empresa gallega rescindió su relación laboral con medio centenar de empleadas, como parte del proceso de liquidación en el que se encuentra inmersa Pili Carrera desde el pasado enero. También quedó saldada la deuda con las trabajadoras que recibieron las nóminas de los meses de enero y febrero. Aún queda alguna paga extra anterior pendiente.

La firma de moda infantil ha recibido muestras de interés de posibles compradores que tantean el mercado. La empresa gallega está siendo evaluada por posibles inversores que analizan el potencial de su unidad productiva ubicada en Mos, que aglutina tanto las instalaciones, el inventario y la maquinaria de su interior como a la plantilla. Han sido varios los visitantes que han puesto un pie en la fábrica, aunque de momento no hay ninguna propuesta en firme.

El administrador del proceso de liquidación se propuso conceder un plazo de dos meses, a partir de mediados de marzo, para dar con un inversor que ponga en marcha una estrategia que de continuidad al negocio. Y, como parte de este mecanismo para maximizar el precio de los activos, contempla no solo la fábrica, sino también a la plantilla. El administrador concursal del proceso, Alberto Pombo, que consiguió sacar previamente a la compañía del concurso de acreedores, ha optado por la transmisión de la unidad productiva de Pili Carrera con la intención de preservar la empresa. Este mecanismo exime al comprador de las deudas de la enseña (que rondan los cinco millones de euros), pero no de las laborales.

“En la propuesta de venta se va a contemplar que se incluya al máximo número de trabajadores posibles,”, explica Suso García, secretario comarcal de la FGAMT-CIG en Vigo. “Se trabaja en la venta de la unidad productiva completa y de una posible continuidad”, complementa Rubén Pérez, el secretario de UGT en Vigo. A falta aún de un plan de liquidación definitivo y de un encuentro con el juez, el acuerdo es que las ofertas de compra se valorarán considerando el empleo que generen o mantengan.

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