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Almuiña abre los terrenos de la exVulcano a uso logístico: “Lo que necesite el Puerto”

Vista aérea de las instalaciones de la antigua Vulcano, ayer, con la concesión que se le acaba de retirar. |   // FDV

Vista aérea de las instalaciones de la antigua Vulcano, ayer, con la concesión que se le acaba de retirar. | // FDV

Al lado de los terrenos de Construcciones Navales del Norte (La Naval de Sestao, con 300.000 metros cuadrados), los de Factorías Vulcano se quedan en parcela. Igualmente, Grupo Argos, el holding que preside José Alberto Barreras, trató de hacerse con ellos. Lo hizo través de una alianza con Cobra (ACS), y con un cheque por valor de 23 millones de euros. No tuvo nada que hacer contra contra la adjudicataria, la belga VGP, un gigante de la logística que ejerce de casera de Amazon, Lidl, Volkswagen, BMW, Macron o DHL.

Retirará la concesión en dos meses al nuevo propietario del astillero y lanzará un concurso de libre concurrencia

Argos se enfrenta de nuevo a la misma batalla, y con idénticas armas: acaba de perder no solo la concesión portuaria de Vulcano, empresa en liquidación por la que pagó 7,85 millones de euros, sino que se ha quedado sin salida al mar. Astilleros San Enrique se queda sin lámina de agua, carro de varada, muelles y almacenes. Tendrá que batallar contra la logística, y en un concurso público, si quiere tener opciones de recuperar ese suelo, como despejó ayer el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Jesús Vázquez Almuiña. No se otorgará al naval ninguna ventaja en el proceso. “Los pliegos tendrán una sensibilidad especial para ver qué es lo que necesita el Puerto de Vigo. Apoyamos cualquier tipo de actividad que traiga detrás un proyecto sólido”.

Argos aspiraba a una concesión de 40 años, pero no a través de concurso

 

De inicio, como avanzó ayer FARO en su edición digital, la entidad procederá a extinguir definitivamente la concesión, en un proceso que se prolongará “uno o dos meses”. Será el tiempo que disponga San Enrique –pretende solicitar un permiso temporal de ocupación, que tendría que validar el consejo del Puerto– para seguir utilizando los 25.095 metros cuadrados que trató de heredar de la desaparecida Vulcano.

De los 11,9 millones en los que fueron valoradas las instalaciones de la antigua atarazana, la concesión administrativa –con los almacenes de prefabricados, oficina técnica, muelles, gradas y naves de cubierta móvil– recibió un precio de tasación de 3,476 millones de euros. Son construcciones con fecha de caducidad si, como sucedió en Bilbao, la logística se hace con estos terrenos. “Una vez establecida la extinción –continuó Vázquez Almuiña–, se redactarán los pliegos para una nueva concesión, que prime tanto la creación de empleo como la mejora de instalaciones para el Puerto”. Será por tanto un proceso de libre concurrencia; Argos, como avanzó este periódico ayer, aspiraba a una adjudicación directa, sin concurso, y por un periodo de 40 años.

 

“Vamos a buscar con el pliego cualquier proyecto que tenga futuro y cabida en el Puerto, que pueda trabajar con nosotros”, ahondó el mandatario. Dada la litigiosidad que ha generado este espacio portuario, y la enorme contestación sindical generada hacia la pérdida de actividad naval en esa concesión, Almuiña pedirá de inmediato un informe a Abogacía del Estado. El objetivo, emprender este camino sin las incertidumbres del pasado. El Supremo, en la sentencia que retiró la salida al mar a la nueva Vulcano, reprendió duramente el proceder del Juzgado de lo Mercantil número 3 de Pontevedra, con sede en Vigo. Su titular, Sergio Burguillo, no solo rechazó inhibirse dada la caducidad de la concesión –expiró el mismo día en que el centenario astillero pidió la liquidación, en julio de 2019–, sino que permitió a los administradores concursales que vendieran toda la unidad productiva sin esperar por la resolución del Tribunal de Conflictos de Jurisdicción.

Reunión con los sindicatos FdV

 

“Estamos satisfechos”, concluyó en su comparecencia Vázquez Almuiña. “Esta sentencia va a darnos seguridad jurídica, que es lo que pedíamos al principio. Lo fundamental es que tenemos esta base sólida para iniciar el camino del nuevo proyecto, que va a dotar de mayor actividad al Puerto de Vigo”. Tras la conferencia con los medios, se reunió con los sindicatos de la antigua Vulcano, que reivindican la continuidad de un proyecto vinculado al naval en la concesión de la discordia.

Defensa desde Santiago

 Frente a la posición del puerto vigués, que “no descarta” que ese espacio se ocupe con contenedores de mercancías, en la Consellería de Economía e Industria perseveran con un objetivo 100% industrial. “El Gobierno gallego seguirá defendiendo que la mejor salida es apoyar un proyecto naval en los terrenos del astillero para generar actividad económica y empleos”, apuntaron a FARO desde el departamento que dirige Francisco Conde, también vicepresidente económico.

| La Xunta persevera con la actividad naval: “Un sector estratégico”

La Xunta apela así al carácter “estratégico del naval gallego y su industria auxiliar”, y llama a buscar “los puntos que nos unen y, a través del diálogo, el consenso y el sentido común, se pongan sobre la mesa alternativas que permitan la reactivación empresarial”. La patronal metalúrgica Asime, que ya había defendido el proyecto de Vicalsa para la compra de Vulcano –que no se formalizó ante la administración concursal–, ha exigido también que esa concesión mantenga el uso de las últimas décadas.

 

La compra de la parte privada, sobre la mesa

Además de los 25.095 metros cuadrados de concesión, la unidad productiva de Factorías Vulcano comprende un espacio mayor, de 38.436 metros cuadrados, tasados en 4,6 millones de euros. El informe de los liquidadores sostiene que la polivalencia de estos terrenos “está ligada a la concesión [...], además de que las construcciones existentes se encuentran en mal estado general de conservación y mantenimiento”. La Autoridad Portuaria de Vigo no descarta incluso hacer una oferta de compra a los nuevos dueños del astillero por la parte privada. “Tendría sentido, de cara al futuro, unificarlo”, sostuvo Jesús Vázquez Almuiña sobre esta posibilidad.

 

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