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Grupo Argos completa el pago por la desaparecida Factorías Vulcano

La resolución sobre el futuro de los terrenos concesionados es inminente

El último contrato de la antigua Vulcano fue el ferri "Villa de Teror"

El último contrato de la antigua Vulcano fue el ferri "Villa de Teror"

Marina Meridional, división naval de Grupo Argos, se hizo con las llaves de la desaparecida Factorías Vulcano el 14 de enero. Desde entonces ha dispuesto por completo de los terrenos, tanto los de propiedad del astillero como de los 25.000 metros cuadrados del Puerto. De hecho, la atarazana ha sido renombrada ya como Astillero San Enrique, con José María Soriano como nuevo director. Pero ha sido hoy cuando el holding que preside el veterano José Alberto Barreras Barreras ha satisfecho, en una notaría de Vigo, el pago de las cantidades pendientes de la operación, que ha ascendido a 7,85 millones de euros (con subrogación de deudas). "Está todo firmado y pagado", apuntaron fuentes conocedoras de las negociaciones a FARO. Le restaban 2,5 millones por abonar.

El pago se produce casi en paralelo a la resolución final del tribunal de conflictos de jurisdicción, dependiente del Supremo, que deberá determinar si Astillero San Enrique mantiene o no la salida al mar. Abogacía del Estado ha defendido siempre que, una vez que Factorías Vulcano pidió liquidación (julio de 2019), perdió todo derecho a mantener el dominio sobre los terrenos portuarios. El Mercantil, no obstante, dio plenos poderes a la administración concursal para incluir esos 25.000 metros cuadrados en el lote de venta a Grupo Argos, al entender que la unidad productiva era un ente que debía permanecer indivisible. Esto es, terrenos propios (unos 36.000 metros cuadrados) más los concesionados (con la salida al mar).

Según avanzó este periódico, José Alberto Barreras busca un accionista chino para la antigua Vulcano. “Hace dos o tres meses contratamos a un equipo de brokers” para embarcar a capital asiático en el proyecto del astillero. “El naval asiático quiere entrar en Europa”, y el empresario quiere que sea de su mano. Sería la segunda incursión de un socio de Asia en el naval español y europeo, después de la controvertida participación del presidente de grupo China Sonangol, Sam Pa, en el también vigués Grupo Rodman. “Estamos negociando mucho en Madrid para retener la concesión. Es muy absurdo, un tribunal nos validó la operación [para la compra de Vulcano] y ahora se viene todo abajo. Si no hay garantías con un tribunal, no sé qué nos queda. Espero que recapaciten”.

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