La planta de asientos de Lear en Valladares negociará un ERTE para sus 250 trabajadores para adaptarse a las paradas de producción de su principal cliente, el centro de Vigo de Stellantis, por la falta de microchips. Lear se suma a otros proveedores gallegos que han adoptado mecanismos similares de flexibilidad, como Denso, Gestamp o GKN Driveline.