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El Gobierno eleva a 53 millones la partida del nuevo remolcador de Salvamento para salvar la licitación

Recreación del nuevo remolcador de Salvamento Marítimo

Recreación del nuevo remolcador de Salvamento Marítimo Seaplace

El naval gallego está muy pendiente de la renovación de flota prevista por el Gobierno para el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar). Las licitaciones, las más importantes para el sector que parten de España desde la construcción de los últimos oceanográficos (el Sarmiento de Gamboa en 2006 o el Ángeles Alvariño, en 2012), están ya en marcha y se prevé que se confirmen este verano para nutrir de pedidos a un sector muy necesitado en Galicia. El primero de ellos se perfila como el buque insignia de investigación marítima del país y la envidia de Europa con 70 millones de euros (importe sin IVA) de inversión. El segundo es un gran remolcador de altura de 82 metros que, por segunda vez, intentará ser adjudicado. Y es que el Gobierno se ha visto en la obligación de aumentar la partida destinada en 7,5 millones de euros tras haber quedado desierta la licitación y recibir las quejas del sector naval. Moncloa ha aprobado y publicado un nuevo concurso con 53,5 millones de euros, lo que eleva la inversión total para ambas unidades a 123,5 millones.

Según esgrime el acuerdo firmado en diciembre por el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, como secretario en funciones del consejo de ministros, Transportes propuso incrementar la partida destinada al remolcador “tras haber sido declarada desierta la licitación convocada con anterioridad”. “Ha resultado necesario incrementar el presupuesto del contrato adecuándolo a los precios actuales de mercado”, apunta el escrito.

“Ha resultado necesario incrementar el presupuesto del contrato adecuándolo a los precios actuales de mercado"

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El anterior concurso fue declarado desierto tras descartar las dos únicas propuestas presentadas. Por un lado, la de Freire Shipyard, desechada por presupuestar “una cantidad que excede el importe de licitación del contrato” fijado entonces, 46 millones. Por otro, la de Nodosa Shipyard, que no llegó a pasar el corte “por no cumplir con la solvencia técnica requerida”. Fuentes del sector naval alegaban entonces que el presupuesto era “demasiado bajo” y el pliego de condiciones técnicas “complicado de cumplir”.

El Gobierno intenta ahora revertir la situación. Los 53,5 millones de euros son, a juicio del sector, “más realistas” y, una vez más, el naval gallego se prepara para pujar fuerte por una unidad con la que Sasemar busca renovar su flota, “ya que actualmente hay buques en servicio con muchos años de antigüedad y un alto grado de obsolescencia”, esgrimen desde Moncloa. Respecto a las condiciones técnicas, desde Salvamento se limitaron a explicar que “la única modificación” en el pliego “ha sido un aumento en la partida presupuestaria”.

El buque tendrá un plazo de ejecución de 26 meses y fue diseñado por la ingeniería madrileña Seaplace, que se hizo con el pedido por 119.000 euros. A este concurso se presentaron las principales ingenierías del país, entre las que figuraba una UTE (unión temporal de empresas) viguesa formada por F. Carceller, VicusDT y el astillero Hijos de J. Barreras, que hubiera acabado realizando la construcción.

Desde Sasemar también anunciaron el pasado año que está prevista otra licitación para renovar flota. Según el Plan de Actuación de Salvamento hasta 2021, la embarcación será tipo Guardamar, barcos de 32 metros que hasta la fecha fueron construidos por Grupo Armón en su factoría de Burela (cuatro en total).

Recreación del futuro buque del IEO IEO

Más allá de las unidades para Sasemar, el nuevo oceanográfico del IEO se perfila como el premio más preciado. La embarcación, “de ámbito global”, tiene un importe (con IVA) de 85,4 millones de euros (cofinanciado al 80% con fondos comunitarios) y su licitación incluye seis meses para el diseño y 24 para la fabricación. “La carencia de un buque global ha limitado la capacidad del IEO para extender sus áreas”, recoge el pliego. El buque reemplazará al Cornide de Saavedra, se prevé que tenga entre 80 y 90 metros de eslora y será entregado en 2023.

El plazo para presentar ofertas estaba fijado para el 24 de este mes. Sin embargo, esta semana un documento firmado por el presidente del IEO, Rafael Rodrigo, amplió el plazo hasta el 10 de marzo “considerando la complejidad técnica del pliego y de los servicios en este contenidos” y, sobre todo, ante “las numerosas consultas recibidas” desde los astilleros.

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