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Guardia a las puertas de la fábrica de Pili Carrera

Los empleados vigilan los accesos a la nave de Mos los días previos al proceso de liquidación

La plantilla de Pili Carrera en uno de los turnos de vigilancia de la nave de Mos ayer por la tarde. | // FDV

Los trabajadores de Pili Carrera hacen guardia en torno a su centro de producción en la localidad pontevedresa de Mos. Llegan a las 7 de la mañana y se quedan vigilantes hasta las 10 de la noche, lo que permite el toque de queda. Una decena de personas se encarga de la entrada principal, otras tres o cuatro cubren la entrada trasera. Los empleados de la empresa de moda, que ahora se encuentra en proceso de liquidación, se turnan para controlar los accesos a la nave.

Hace dos semanas el comité de empresa se reunió con la dirección de la compañía. Les informaron de que la marca de moda infantil, como avanzó FARO en su edición digital, iba a liquidación. La plantilla, de 60 personas, no contaba con ese cierre “repentino”. Desde entonces, los empleados se encuentran de permiso retribuido, de vacaciones, a la espera y sin noticia alguna de la compañía. El comité aguarda, igual que los empleados, a recibir la documentación de la liquidación que ya fue presentada el pasado lunes.

La plantilla denuncia que los dueños de la firma entren y salgan del centro de producción en los días previos al proceso de liquidación. Su temor es que estén movilizando la mercancía hacia otro lugar. “No es lo mismo vender la empresa llena que vacía”, dicen fuentes cercanas a la marca. “Ahí hay muchos millones en ropa y en maquinaria”. La guardia en torno a la nave continuará hasta que el juzgado designe al administrador concursal. Los trabajadores aguardan a que el administrador concursal precinte las puertas de la fábrica, para que nadie pueda entrar, y realice inventario de bienes en su interior.

Las 60 personas que conforman la plantilla controlan los accesos a la nave mientras esperan sus cartas de despido. A esta táctica, que no es novedosa, recurrieron los empleados de Car Moble en Porriño, o de la empresa de pavimentos Terrazos Riego, en la misma localidad. “Se buscaba que no hubiera ningún desvío de materia prima que podría utilizarse para resarcir la deuda” explica Rubén Pérez, secretario general de la Federación de Industria de UGT Vigo. “En estos procesos siempre hay mucha suspicacia y movimientos extraños”.

Pili Carrera solicitó el pasado lunes la liquidación de la sociedad ante el juzgado número 2 de Pontevedra. La firma quiebra con un valor de liquidación de 2,6 millones de euros y será liquidada por venta directa en un proceso de máximo 3 meses desde que se haya abierto el plazo de puja.

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