La pandemia mantiene en jaque a parte de la flota que opera en Malvinas. En especial en el caso del Venturer. Tal y como adelantó FARO el pasado domingo, el arrastrero de la compañía malvina Petrel Fishing (operado desde el puerto de Vigo) está fondeado frente a la ciudad brasileña de Salvador de Bahía tras detectar varios casos positivos de COVID a bordo. Ayer la CIG indicó que cinco de los 64 tripulantes tuvieron que ser hospitalizados, por lo que el sindicato demanda a los gobiernos de España y Galicia “que se pongan manos a la obra de una vez”, mientras demandan a la armadora un mayor contacto con la tripulación y sus familias.

Según el sindicato, “la mitad de la tripulación presenta síntomas” y, por ello, piden que se negocie con las autoridades brasileñas “para que los afectados reciban en tierra la atención sanitaria que precisen”.

Por otro lado, el Argos Cíes, buque de Armadora Pereira, se vio obligado a para en Senegal al detectar síntomas en dos de sus tripulantes. Desde la firma explican que ambos dieron ya negativo en los test de antígenos, pero que se volverán a realizar “chequeos médicos” antes de volver a partir.