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El comercio impulsa un "Amazon gallego" que una a 38.000 negocios

El pequeño comercio ha depositado sus esperanzas en el canal online ante la deriva causada por la pandemia. Las restricciones para contener la expansión del virus dejan a los pequeños negocios de barrio atados con limitaciones de horarios y menor tránsito en las calles, encomendados así a las ventas por internet en un intento por mitigar el desplome de las ventas y subsistir. Ante este escenario, la Federación Galega de Comercio (FGC) impulsa una plataforma de comercio electrónico que aglutine a todos estos negocios de Galicia. La intención de la asociación es promover un ecommerce a nivel autonómico que integre, bajo el mismo paraguas, al total de los pequeños comercios del territorio, con el objetivo de sacar músculo frente a titanes del online pero también como fuerza negociadora con las compañías logísticas. “Tenemos que ser fuertes y unirnos en una plataforma gallega”, dice el presidente de la organización, José María Seijas, a FARO. El objetivo de la asociación es, en definitiva, configurar una macroplataforma online que cuente con el apoyo de la Xunta –que ya amparó Comercio Galicia, en funcionamiento– para no perder el pulso ante el COVID.

En esa plataforma tiene que estar el 100% del pequeño comercio gallego”, asevera Seijas. La tienda online aspira a acoger a la red completa de pequeños comercios de Galicia, es decir, las 38.000 empresas que se cuentan tras el golpe que la pandemia ha asestado al sector, según los cifras de la FGC. El ecommerce gallego se articularía como una especie de salvoconducto para el comercio. Permitiría negociar los repartos, la logística o mejorar el posicionamiento SEO en internet para que esta tienda apareciera en las primeras opciones de búsqueda. “Lo que se pretende es potenciar Comercio de Galicia y que todo el mundo acabe enlazando con esta plataforma para crear una muy fuerte”, argumenta Seijas.

El trato que propone el presidente de la FGC contempla que estos comercios compartan la capacidad logística. En su perspectiva, todas las partes se verían beneficiadas porque les otorgaría una mayor capacidad de negociación con las empresas de transporte. Éste, de hecho, es el principal escollo que tienen que salvar las pequeñas empresas para vender por internet. Los costes de la entrega a domicilio, especialmente de la última milla, disparan las cuentas de los comercios que se ven sin músculo financiero suficiente para afrontar la entrega puerta a puerta. Como referencia, ni a un gigante como Primark, cuyo modelo de negocio se basa en la venta de grandes volúmenes a bajos precios, le resulta rentable tener un canal de venta online.

  • José María seijas
    Presidente de la FGC

    “Podríamos conseguir mejores precios y buenas condiciones”

Así que Seijas sobre la mesa esta cuestión: “Podríamos conseguir mejores precios y buenas condiciones” al contar con un volumen importante de paquetes. “Si se negocia de forma individual no se pueden exigir los mismo precios”, incide.

El 2020, se saldó con una pérdida de 2.600 empleos en el sector del comercio minorista en Galicia, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). Las restricciones frente al coronavirus sólo concedieron cierto alivio al sector en los meses de verano. Tanto es así que ni el periodo navideño logró rozar el tan ansiado alivio que buscaba el pequeño comercio tras el goteo de ventas.

La última tanda de restricciones de la Xunta para contener la pandemia ha limitado la apertura del comercio no esencial hasta las seis de la tarde. Lo que no hace sino agravar la situación de la pequeña distribución minorista que ve en el online un posible salvavidas.

Competencia entre iguales

En los últimos meses han proliferado los ecommerce de comercios locales promovidos por los propios ayuntamientos con la intención de estimular la venta local y evitar, también, que las grandes empresas se llevaran todo el pastel del online. Pero tantos estímulos podrían crear cierta confusión, según Seijas. “Resulta en que nos hacemos la competencia entre nosotros”, interpela, a la vez que defiende que “cada comerciante pueda tener diversas opciones para vender a través del canal que quiera, pero que todos estemos unidos en una misma plataforma”.

Jeff Bezos cede las riendas de la compañía 27 años después

El fundador de Amazon, Jeff Bezos, suelta el timón del gigante del comercio electrónico. El que es uno de los hombres más ricos del mundo anunció ayer que dejará su puesto como consejero delegado de la compañía en el tercer trimestre del 2020, tras 27 años al frente de ella. El primer ejecutivo del gigante estadounidense cede el testigo a Andy Jassy, hasta ahora al frente de la división de tecnología en la nube, Amazon Web Services. Mientras, Bezos pasará a ocupar el cargo de director ejecutivo del grupo. Amazon vio la luz a manos de Bezos en 1994 en Seattle. Nacía como una tienda online de libros que evolucionaría a distintas categorías de producto hasta dar luz al que hoy es el gigante del comercio electrónico. “Intentaré centrar mis energías y mi atención en nuevos productos e iniciativas. Andy es una persona muy bien conocida dentro de la compañía”, dijo Bezos en un comunicado. Pese a que ya hace unos años que Bezos dio un paso atrás en la gestión diaria de Amazon la pandemia obligó empresario a volver a llevar la batuta de la compañía, en pleno auge de la compra de alimentación por internet.

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