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Los concesionarios gallegos cierran enero con casi 25 millones menos en facturación

Hilera de concesioarios en Avenida de Madrid, en Vigo, ayer. | // MARTA G. BREA

El golpe temido por todo el sector llegó. Los concesionarios españoles perdieron el pasado enero la mitad de sus ventas tras sufrir como otros comercios las severas restricciones impuestas ante el avance la pandemia y, además, la reticencia del cliente ante el alza del precio medio de los vehículos a raíz de la entrada en vigor de la WLTP. En Galicia, el escenario es, para desgracia de los centros de venta, el mismo. Las matriculaciones en la comunidad se quedaron en 1.561 unidades, lo que supone una drástica reducción del 46,2% y un frenazo en seco respecto a la leve recuperación de las ventas en la segunda mitad del pasado año. La situación está llevando al límite a los concesionarios, que en Vigo y su área ya están aplicando o barajando medidas de ajuste en sus plantillas para hacer frente a una situación que, temen, será igual en febrero. No en vano, el golpe a las cuentas es, como señalan, “muy duro”. Según el valor medio alcanzado por los vehículos el pasado curso, los concesionarios gallegos dejaron de facturar casi 25 millones de euros en el peor enero desde que se realiza la serie histórica mensual, 1989.

Los datos del primer mes del año trasladados ayer por las patronales Anfac (fabricantes), Faconauto (concesionarios) y Ganvam (vendedores) reflejan que en Galicia se matricularon 1.339 turismos y todoterrenos menos que en enero de 2020, previo al estallido de la pandemia. La reducción, que es inferior a la marcada en el conjunto del país (se vendieron 41.966 unidades, un 51,5% menos), supone que los concesionarios de la comunidad vendieron una media de 43 coches menos al día.

Para el sector en Galicia, las malas cifras (más acusadas en los vehículos de gasóleo, -53,6%, que de gasolina, -51,6%) se deben a una “tormenta perfecta” formada por tres factores clave. Por un lado, la expansión de COVID está suponiendo medidas restrictivas de movilidad que limitan los potenciales clientes de los concesionarios. Por otro, tanto el fin del Plan Renove (con más de 200 millones de euros sin consumir) como, especialmente, la entrada en vigor del nuevo ciclo de homologación europeo de emisiones WLTP (Procedimiento Mundial Armonizado para el Ensayo de Vehículos Ligeros), que acarrea un incremento medio de precio del 5% al hacer que muchos modelos paguen un tramo más elevado de impuesto de matriculación y al carecer de alguna medida de mitigación por parte del Gobierno, como sí hicieron otros países y como denunciaron las patronales antes de finalizar el año pasado.

“Es algo que veníamos avisando”, explica el responsable de PSA Retail Vigo, Daniel Martín. “Diciembre no reaccionó como otras veces y esto ya es el remate, era muy complicado que remontara con el precio de los coches”, lamenta. De la misma opinión es el jefe de ventas de Rodosa, Pablo Ogando, que avisa que febrero se mantendrá en la misma tónica: “La previsión es que, si no va a peor por la evolución de la pandemia, se mantenga al menos igual”.

“Hay que tratar de ser positivos y esperar a que solo sea ese mes y, como mucho, febrero”

Joaquín Pérez - CEO del grupo Pérez Rumbao

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Desde los concesionarios señalan que “el mercado está muy reducido” debido a las restricciones impuestas y, como apunta el gerente de Hyupersa, Sergi Sánchez, “no hay estímulos para contrarrestar la situación”. “Fue un mes muy duro y complicado”, comenta por su parte Daniel Morante, de KIA RíasMotor, que recuerda que “hay marcas que se han desmontado por completo”.

Ante esta situación, los concesionarios han vuelto a aplicar medidas de regulación en sus plantillas, comenzando por el adelanto de vacaciones en algunos casos y los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) en otros, sobre todo de reducción de jornada. Eso sí, sin descartar tampoco los despidos en un futuro, tal y como vaticinaron las patronales en una rueda de prensa realizada antes de que finalizase 2020.

Para el sector, tanto esta semana como la siguiente serán clave para evaluar la situación y empezar a tomar medidas. “Hay que tratar de ser positivos y esperar a que solo sea ese mes y, como mucho, febrero”, resalta el CEO del grupo Pérez Rumbao, Joaquín Pérez. A su juicio, “la previsión de las patronales de lograr un 2021 con matriculaciones un 12% superior a 2020 es realista”, porque “hay gente en disposición de cambiar el coche” y “la financiación a crédito consumo de auto no ha bajado”. “Nadie contaba con una tercera ola tan segura, pero hay que ser optimistas”, recalca.

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