El coronavirus pasa factura a las empresas que venden en el extranjero. El número de compañías exportadoras de Galicia se contrajo un 5% en 2020, desde las 7.132 de 2019 a las 6.767 de cierre del último ejercio, según los datos oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio; más de 300 se quedaron por el camino. Esta reducción de las compañías exportadoras se ha traducido en un aumento del peso de los gigantes empresariales en el mercado exterior, pilar fundamental de la economía gallega. No se trata, no obstante, de un cambio en el paradigma de la base exportadora, sino de una mera consecuencia temporal, justifican fuentes de la dirección territorial de Comercio en Galicia. En este sentido, señalan que las empresas de mayor tamaño disponen, siempre, de más recursos para afrontar la pandemia a través de canales comerciales de exportación más consolidados y diversificados.

De acuerdo al Barómetro Exportador de Galicia, elaborado por el Foro Económico, que apunta que el sector del automóvil continúa siendo el principal pilar de las las ventas al extranjero. Esta industria impulsó un 25% el valor de sus exportaciones entre noviembre de 2019 y noviembre de 2020. “Es el sector que presenta un comportamiento más favorable. Además, es el que más peso tiene en el total de exportaciones”, explica José Manuel Sánchez, coautor del Barómetro y profesor de la Universidade de A Coruña. El peso del sector del automóvil radica en el efecto tractor del centro de Stellantis en Vigo. “La mayor parte de la producción va a mercados internacionales”, detalla Sánchez. Tanto es así que la planta viguesa marcó, el pasado octubre, el récord de producción de vehículos desde su puesta en marcha.

Un dato más inquietante lo presenta la industria textil. Este sector, uno de los cimientos de las exportaciones del territorio gallego, acumula una caída del 25% en el mismo periodo. Una cifra nada despreciable teniendo en cuenta que la moda y la automoción concentran más del 50% de la tarta de las ventas al extranjero. “En junio hubo atisbos de una recuperación que no se pudo consolidar porque, al final, las sucesivas olas y restricciones supusieron un lastre para el sector”, continúa Sánchez. “En términos interanuales se encontraría más de un 25% por debajo de niveles prepandemia”.

Y otro sector que tiene mucho que decir es el agroalimentario, que registró un rango de exportaciones estables desde el inicio de la pandemia, con un repunte del 1,1%en las ventas exteriores. “Es, junto con el del automóvil, el único que presenta niveles ligeramente por encima de los previos a la pandemia”, dice Sánchez. “Es el gran binomio exportador de la industria gallega” en el contexto de la pandemia. En suma, el año del COVID se ha saldado con un retroceso del textil fuera de nuestras fronteras –pese al músculo del coloso Inditex– mientras que automoción y alimentación se han convertido en los sectores tractores de las ventas transfronterizas gallegas. Eso sí, la del granito fue una de las actividades que plantó cara al impacto del COVID. Según las cifras del Clúster, las ventas al exterior medraron un 1% hasta septiembre.

Balance a noviembre

Tal y como apuntó ayer el director del Igape, Fernando Guldrís, Galicia “comienza a recuperar” su pulso exportador en el tramo final de 2020, lo que sirve para atenuar la caída interanual acumulada por el impacto de la pandemia (-7,1% hasta noviembre), si bien 2021 se presenta con “mucha incertidumbre” por la evolución del coronavirus y por el contexto internacional. Guldrís indicó que en octubre y noviembre se registró una caída interanual “muy ajustada” respecto a los datos de 2019, por lo que prevé que el descenso al cierre del 2020 se consiga reducir ligeramente respecto al 7,1% de bajada de los 11 primeros meses. Un retroceso que llegó a ser del 24,5% en mayo.