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Alimentación y comercio de hogar "salvan" la Navidad; el gasto en ocio se desploma

Gente realizando compras en la calle Príncipe de Vigo

Gente realizando compras en la calle Príncipe de Vigo José Lores

Queda por saber cómo de intensa será, pero la inmensa mayoría de los analistas da por hecho que el bolsillo de los ciudadanos tendrá su particular desescalada a medida que el proceso de vacunación avance y se aplane la curva de contagios del coronavirus. La tercera ola, hay quien habla incluso de una cuarta realmente, extiende otra vez la alargada sombra de la pandemia sobre la economía. Hay tanta incertidumbre a pie de calle que el ahorro de las familias y las empresas en Galicia alcanza cifras históricas, impulsado también por la propia imposibilidad de gastar todo lo que uno quiera por las restricciones de aforo y movimientos. Los depósitos superaron al cierre de septiembre los 67.600 millones de euros tras sumar 200 millones más en los meses de verano. No parece que la situación haya cambiado mucho en la recta final del pasado 2020. Pudo más la realidad que el tirón a medio gas esta vez de la Navidad. Aunque en la tercera semana de diciembre tocó su pico más alto desde julio, el consumo en el conjunto del mes bajó un 6% en comparación con las mismas fechas del ejercicio anterior. Si de lo que iba era de “salvar” la campaña, solo salieron a flote una parte pequeña de los sectores mientras el desembolso en ocio se desplomó en la comunidad un 41%.

“Las restricciones de movilidad impuestas para frenar la segunda ola de la pandemia hacen que las compras dentro del municipio ganen protagonismo”, destaca Abanca en su último balance del Observatorio Ieside, elaborado con el seguimiento diario de la información de las tarjetas de 875.000 clientes y los TPV de casi la mitad de los establecimientos de Galicia. Esas operaciones dentro de la zona de residencia aumentaron un 16%, frente a la reducción del 38% en las realizadas con desplazamiento de provincia. El online sigue en racha. Concentró cerca del 16% del total del gasto después de una meteórica subida del 37% en comparación con diciembre de 2019.

Las visitas al supermercado se quedaron muy cerca de repetir lo sucedido en los días de la declaración del estado de alarma de marzo. Hubo días de subidas de hasta el 55%. En todo diciembre, el gasto en alimentación creció un 24%. También la adquisición de productos farmacéuticos sigue fuerte, aunque el ascenso se contiene (9% más) por “la menor compra en parafarmacias”, según el análisis de Abanca, que muestra “acusadas disparidades” en el descenso medio del 13% del negocio del comercio minorista gallego, un 7% si se añaden las compras a través de internet.

La industria de la moda y los complementos lleva meses alertando de una sangría sin fin en la facturación y diciembre no fue una excepción a pesar de las navidades. El gasto en ropa en Galicia mermó un 27%. Todo lo contrario que el textil de hogar, mobiliario y bricolaje, en racha desde el inicio de la pandemia por el apego reforzado a la vivienda: en diciembre subió un 11%. Por esa razón se mantienen al alza también los productos multimedia, donde el incremento fue el mes pasado del 12%.

Los nuevos cierres perimetrales y la limitación de aforo pasaron factura como en anteriores ocasiones al sector del ocio, que se quedó sin cerca del 60% de las ventas respecto a la caja de diciembre de 2019. El gasto en bares y restaurantes disminuyó un 36% y un 65% en hoteles. Lo peor se lo llevan discotecas y espectáculos con un desplome de la facturación del 77%, según el Observatorio Ieside. La actividad en las ramas del transporte, el caso de las gasolineras, por ejemplo, retrocedió un 36% y subió un 4% en tiendas de telefonía, talleres, parkings y vending.

La imposibilidad de cambiar de ayuntamiento lastra la actividad comercial en dos ciudades “tradicionalmente receptoras de compradores” y provoca que sus provincias sean las que más caída sufren: un 10% en el caso de A Coruña y del 6% en Pontevedra. El gasto en Ourense bajó un 6% y no varió en Lugo.

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