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El COVID dispara un 55% las faltas al trabajo por positivo o cuarentena: “Es ingobernable”

Operario de construcción, en las obras de la estación de tren de Urzáiz de Vigo MARTA G. BREA

En un año normal, que no es un calificativo que merezca 2020, la incidencia de las bajas por incapacidad temporal –por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales– ronda los veinte puntos por cada mil ocupados en Galicia. En el extraordinario 2020 fue inferior: el cerrojazo de primavera a actividades no esenciales, los ERTE o la caída de la actividad hicieron su parte. El COVID ha sido un completo mundo aparte, y ha traído a la orden del día no solo las bajas por esta enfermedad: están también las ausencias causadas por aislamientos preventivos, para el cuidado de familiares directos contagiados o de menores en cuarentena. Solo hasta octubre, en medio de la segunda ola de la pandemia en España, se habían cursado en la comunidad 52.278 expedientes de incapacidad temporal vinculados exclusivamente al virus; en todo el país, la cifra rondaba ya los dos millones. No hay cifras más actualizadas, pero el COVID se está cebando ahora con los más jóvenes, población en edad de trabajar. “Hay tareas que se pueden realizar de forma telemática, pero otras no. Te encuentras con empleados que deben guardar cuarentena, incluso en dos o tres ocasiones, y obliga lógicamente a adaptarse. Es ingobernable”, lamentan desde el departamento de recursos humanos de una factoría viguesa. A efectos estadísticos, la ratio de absentismo –entendido aquí como la ausencia al puesto de trabajo, también con causa justificada– se ha disparado cerca de un 55% en Galicia. Sin contar la tercera ola.

Las empresas realizan un “esfuerzo extra” para reorganizar las plantillas, pero defienden sus protocolos

“Demandamos una revisión constante de procedimientos en las industrias”

Juan Vieites - Secretario general de Anfaco

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“Las industrias han invertido en grandes medidas de prevención, que han convertido en residual la transmisión en los centros de trabajo, pero lamentablemente el coronavirus se expande en cualquier tipo de ambiente, destacando el familiar”, apunta el secretario general de la patronal conservera (Anfaco-Cecopesca), Juan Vieites. “Preocupa a las empresas, por ello demandamos una revisión constante de los procedimientos a fin de optimizar las decisiones sanitarias y asegurar un necesario equilibrio”. Antes de la declaración del primer estado de alarma, el Gobierno lanzó un Real Decreto que daba cobertura especial a los trabajadores que no podían acudir a sus puestos o desempeñar sus tareas vía telemática, ya fuera por contagio o cuarentena. Se elevó del 60 al 75% la base reguladora, que podría ser complementada por la empresa para alcanzar el 100% del sueldo. Con la pandemia en cifras récord, las ausencias laborales se han agigantado. Pero en absoluto, coinciden con Vieites todas las fuentes consultadas, por una elevada incidencia de los contagios en los centros de trabajo.

Los protocolos

“La automoción es polivalente, permite cierta flexibilidad para organizarse”

Alberto Cominges - Gerente de CEAGA

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Por ejemplo, en las empresas de automoción. “A través de la Red Covid de Ceaga, celebrada desde el inicio de la pandemia con carácter semanal, las empresas del sector han trasladado que durante todo 2020 la incidencia de COVID en planta fue muy baja”, explica el gerente del clúster, Alberto Cominges. En abril Ceaga elaboró un protocolo preventivo –de aplicación directa o adaptación por parte de cada factoría– “para proteger la salud de los trabajadores y contener la expansión del virus”. Las empresas del auto han detectado un aumento de los casos tras las Navidades, a través de las pruebas pooling realizadas gracias al acuerdo entre el clúster y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS). Ahora bien, apunta, el absentismo se produce por cuarentena por contactos estrechos, más que por bajas por positivo. “Esta situación está obligando a las empresas a hacer un esfuerzo extra para reorganizar la plantilla, aunque la industria de automoción siempre se ha caracterizado por su polivalencia –concluye Cominges–, lo que le está permitiendo cierta flexibilidad a la hora de organizarse”.

“Hemos sido muy rigurosos, las bajas son por contactos fuera del trabajo”

Diego Vázquez Reino - Presidente de la Federación Gallega de la Construcción

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En la construcción también aprecian la efectividad de sus protocolos anticontagio. “Los que hay vienen derivados de las familias, desde luego hemos destacado por la baja incidencia”, constata el presidente de la Federación Gallega de la Construcción (FGT), Diego Vázquez Reino. “Nos sentimos muy afortunados y, por qué no decirlo, hemos sido muy insistentes y rigurosos con las medidas”. La organización ha desplegado una central de suministro en cada provincia – “estamos a la última en equipos de protección”. A este esfuerzo vincula Vázquez Reino el incremento, al contrario que en el conjunto de España, de las horas efectivas trabajadas en la construcción gallega en el tercer trimestre del pasado año. “Mientras a nivel estatal el número total de horas efectivas trabajadas en el resto del estado cayó casi un 21% en el segundo trimestre (en pleno confinamiento), en Galicia esta caída fue de un 8,23%, un 41% menor. En el tercero acumulaba un incremento de horas efectivas trabajadas del 2,04%, frente a una caída a nivel nacional. “El sector de la construcción en Galicia ha tenido una resiliencia muy superior al resto de sectores de la economía gallega. Salvo que la economía entre en una recesión a nivel general, la construcción gallega se encuentra en una posición magnífica para actuar como dinamizador, una pieza clave para lograr la reactivación”, zanja el presidente de la FGT.

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