Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las pesqueras de Malvinas, decepcionadas: “Trabajaremos para suprimir los aranceles”

La asociación Fifca urge acciones para mitigar el impacto de las tasas, de hasta el 18% con motivo del Brexit | El acuerdo equipara a este territorio con las Caimán o las Islas Vírgenes

Desde arriba a la izq., Jesús Lourido, Javier Garat, Basilio Otero e Iván López, con el ministro Luis Planas en el extremo inferior derecho de la imagen. |   // MAPA

Desde arriba a la izq., Jesús Lourido, Javier Garat, Basilio Otero e Iván López, con el ministro Luis Planas en el extremo inferior derecho de la imagen. | // MAPA

La actividad pesquera representa para las Falkland Island (Malvinas) lo mismo que, para Galicia, las actividades de comercio, transporte, hostelería, administración pública y banca. Todas juntas, con cifras preCOVID del Instituto Galego de Estatística (IGE). El 40% de su producto interior bruto (PIB) depende de las capturas de calamar, merluza, brótola, pota, bacalao, rayas o la codiciadísima merluza negra (toothfish). Los buques que operan dentro de sus 200 millas de zona económica exclusiva tienen bandera malvina, pero con un elevado porcentaje de capital español. De Vigo y Marín. Sobre ellos –unidades de renombre como Argos Cíes, Montelourido, New Polar, Sil o CFL Hunter– ha caído la losa de unos aranceles de los que se han librado los pesqueros que operan en aguas comunitarias. Abonarán entre un 6 y un 18% de tasas para dar entrada a sus capturas en suelo europeo, mayoritariamente a través del puerto olívico. “Es decepcionante”, clamó el secretario ejecutivo de la patronal pesquera malvina (Falklands Islands Fishing Companies Association, Fifca), James Bates. “Trabajaremos para lograr la eliminación de las tarifas impuestas lo antes posible”. La organización, integrada por todas las armadoras locales, dará la batalla para revertir este punto del acuerdo del Brexit, que Londres prevé someter a votación mañana miércoles.

En concreto, el artículo cuatro de las consideraciones finales (volumen siete). Es el que determina que el tratado comercial, el mismo que blinda el libre comercio entre la Unión Europea y Reino Unido, excluye específicamente a este archipiélago. “Es preocupante que el Gobierno del Reino Unido no haya podido proteger nuestra posición en las negociaciones, a pesar del enorme esfuerzo realizado durante varios años por la administración de las Falkland y el apoyo de muchos políticos en Westminster y Bruselas”, agregó ayer Bates. El propio Boris Johnson, en su mensaje de Navidad dirigido a este territorio, señaló en exclusiva al equipo de Michel Barnier. “La UE fue absolutamente intransigente a la hora de excluir a la mayoría de nuestros territorios de ultramar de las negociaciones comerciales. Pero no os hemos olvidado ni dejado atrás”. Los mimbres no son propicios, por tanto, para que Malvinas no tenga la misma consideración, en este acuerdo, que afamadísimos paraísos fiscales como las Caimán o las Islas Vírgenes. Isla de Man, que tiene mantiene esta consideración para la Agencia Tributaria española, sí podrá beneficiarse del acuerdo cero aranceles. Es una dependencia de la Corona (Crown Dependency), ha recibido un trato especial.

El Gobierno argentino, en litigio permanente por este territorio con el Ejecutivo londinense, se ha arrogado la expulsión de las Falkland del tratado de libre comercio. “Así lo pedimos en todos los foros y reuniones que mantuvimos en 2020 con ministros y ministras de Asuntos Exteriores europeos”, exhortó su titular del ramo, Felipe Solá, en un mensaje de Twitter (que culminó con el hashtag #malvinasargentinas).

Desde la patronal pesquera malvina han avanzado ya negociaciones para paliar la imposición de aranceles. Como expuso su secretario ejecutivo, “esperamos escuchar de nuestro gobierno qué acciones tomarán para mitigar el impacto en la prosperidad futura de este sector”. Al menos dos Gobiernos europeos han anunciado ya ayudas para ayudar a sus flotas a asimilar mejor los recortes de cuotas –en aguas comunitarias, en su caso–. París ha ofrecido un plan de compensaciones temporal a las armadoras, así como ayudas a la reconversión y subsidios directos por hasta 30.000 euros. Lo avanzó el día de Navidad tras una reunión con el sector para valorar los detalles de tratado comercial con Reino Unido. Para aquellos barcos que renuncien a continuar operando, también desplegarán un “plan de salida”. “El Estado estará a su lado”, escribió la ministra de Pesca, Annick Girardin. También su homólogo en Dinamarca, Rasmus Prehn, se ha comprometido a no dejar a la flota “en la estacada”.

Como publicó ayer FARO, pesqueras gallegas evalúan ya la posibilidad de llevar los procesos de transformación de pescado a Namibia, para eludir así los nuevos gravámenes. Consolidado como uno de los mayores caladeros globales para los transformadores de Galicia. España es su primer socio comercial. Por el puerto de Vigo entran más de 80.000 toneladas de pescado al año, por valor superior a los 200 millones de euros.

Cepesca exige a la Bruselas “fórmulas para compensar al sector y no volver a dejarlo tirado”

“Es una pena que las promesas de la Comisión Europea, refrendadas en el mandato de negociación, cayeran en saco roto en las últimas horas de la negociación y ahora la UE tiene la responsabilidad de buscar fórmulas para compensar a los pescadores y no volver a dejarlos tirados”. Así lo aseguró ayer el presidente de la Confederación Española de Pesca (Cepesca), Javier Garat, tras la primera reunión del ministro Luis Planas con el sector tras el acuerdo del Brexit. Un tratado que ha “aliviado” a parte de la flota, pero que no ha disipado las incógnitas acerca de las futuras negociaciones con Reino Unido y que organizaciones como la Cooperativa de Armadores de Vigo (ARVI) ha tachado de “malo”. Planas volvió a insistir en que el acuerdo ofrece seguridad jurídica –que niega el sector– y que se adapta a las posibilidades de la flota. “Sabemos lo que tenemos ahora. Y después, ¿qué?”, se preguntó el presidente de la Federación Nacional de Cofradías, Basilio Otero. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se ha dirigido de nuevo a Pedro Sánchez para trasladarle su preocupación acerca del impacto del acuerdo en la pesca gallega, y le ha reclamado que Galicia tenga presencia directa, a través de la delegación española, en las futuras negociaciones de TACs y cuotas. Madrid, reprochó, todavía no ha remitido al Ejecutivo gallego ninguna información oficial acerca de los recortes de cupos.

Compartir el artículo

stats