La vacuna de las empresas para afrontar lo que queda de pandemia está disponible desde hace mucho tiempo ya y se llama innovación. Vale para la complicadísima situación provocada por el coronavirus, pero también para cualquier crisis independientemente de su causa, siempre que lo básico, la tesorería y la liquidez, aguanten. Lo saben muy bien los negocios que tuvieron que reinventarse para sobrevivir con el confinamiento y las restricciones de aforo y horario a lo largo de estos nueve meses.

Grandes compañías que dieron un giro de 180 grados a su compleja organización interna para convivir con la distancia. Restaurantes de barrio que se digitalización y saltaron al servicio a domicilio a imagen y semejanza de las cadenas de comida. Fabricantes de todo tipo que adaptaron sus cadenas de producción para cubrir el déficit del mercado en material básico en la lucha contra el COVID-19 o que supieron aprovechar nichos nuevos por los evidentes cambios en las necesidades y los hábitos de los consumidores. Se verá si la transformación es a fondo y llega para quedarse y si, además, la encrucijada sirve de palanca en Galicia para recuperar parte del músculo innovador perdido en 2019.

Tras tres años de intensos incrementos del gasto en innovación, las empresas de la comunidad pasaron la tijera a la partida el pasado ejercicio. La inversión, incluidos los recursos de firmas con sede fuera y centros de trabajo aquí, alcanzó los 760,2 millones de euros, un 6,1% menos que en 2018, según el balance publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se rompe la tendencia al alza y el objetivo de recuperar los niveles previos a la doble recesión. En 2008 las compañías de Galicia movilizaron por primera vez más de 1.000 millones de euros para innovación y en 2015 marcaron su mínimo con 466 millones.

El gasto en el conjunto del Estado creció un 3,8% en 2019, hasta los 19.390 millones de euros. Solo hay otras cuatro regiones donde las compañías recortaron los fondos para innovación: Navarra (12,5% menos), Castilla y León (8,3%), Madrid (4,4%) y La Rioja (0,5%). La industria del motor lidera las actividades innovadoras en España con el 10,4% del presupuesto total, seguida de los servicios de I+D (9,9%), programadoras, consultoras y ramas de la informática (8,3%), actividades financieras y seguros (7,9%), comercio (6,9%), farmacia (6,8%) y telecomunicaciones (6,3%).

Evolución del gasto en innovación de las empresas en Galicia HUGO BARREIRO

De cada cien empresas con sede en Galicia, 20 invirtieron en innovación durante el periodo 2017-2019. Fueron, concretamente, 1.665. El porcentaje va en línea con la media estatal (20,8%), ocupando la octava posición en el ranking encabezado por País Vasco (25,2%), Aragón (24,9%) y Cataluña (24,2%).

Los productos innovadores representaron un 18% de la cifra de negocio entre aquellas empresas de Galicia que ampliaron su oferta y cerca del 5% en el caso de las que sacaron al mercado algún artículo del que no había ningún precedente. El 57% cumplió las expectativas y un 6% incluso las superó. Únicamente el 3,5% asegura que no llegó a ellas “en absoluto”.

La cadena de fabricación destaca en las novedades incorporadas por las compañías centradas en mejorar sus procesos de negocio (698 empresas), por encima de los cambios en el procesamiento de información (671) y los avances en contabilidad u otras operaciones administrativas (536). También aquí la cantidad de empresas contentas con el resultado es mayoritario (50%) y las que consiguieron más de lo que pensaban suben al 10%.

De las casi 1.700 empresas innovadoras en los últimos tres años, 528 realizan I+D interna de forma continua u ocasional. El 22,9% abandonaron en algún momento alguna actividad de innovación. ¿Cuáles son los principales problemas? Para la mayoría (49% de las empresas gallegas) existen otras prioridades. Sobresale también la cantidad que apunta a los costes elevados (28,6%) y las que señalan la incertidumbre en la respuesta del mercado a sus ideas (24,3%). Aunque el porcentaje es pequeño, menos del 7%, Galicia es la segunda región después de País Vasco (11,1%) con más cooperación de empresas para innovar.