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Faro de Vigo

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Barreras negocia con la SEPI una inyección de dinero público para sostener la actividad

La posible entrada de capital en el astillero estaría amparada por el fondo de solvencia, ya aprobado por Bruselas | La Xunta, al corriente de las conversaciones, medió con Madrid

Trabajador de una proveedora de Barreras, frente al astillero MARTA G. BREA

Foundation Continuiteit IHC asumió, el pasado mes de junio, todo el control del astillero holandés Royal IHC. Además de un consorcio de empresas locales del naval, en su consejo de administración está ahora sentado el Gobierno de Mark Rutte –a través de dos ministerios, Asuntos Económicos y el de Clima y Finanzas– y la aseguradora Atradius Dutch State Business. “IHC puede continuar cumpliendo su papel de liderazgo en la industria marítima holandesa. Así es como preservamos nuestra tecnología y conocimiento en los Países Bajos”, enfatizó su CEO, Gerben Eggink. Cuatro meses despúes, pero en Alemania, llegó el turno de MV Werften. Berlín utilizó en este caso el fondo de estabilización económica (Wirtschaftsstabilisierungsfonds) para rescatar el astillero, enfocado el segmento de cruceros y muy afectado por el COVID. Le concedió un préstamo subordinado por importe de 193 millones de euros, destinado a la finalización del crucero MS Endeavour, al pago de las deudas con la industria auxiliar y a blindar su continuidad. Ahora, y a través de un fondo análogo al de Alemania, está sobre la mesa la asistencia de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) a otra gigante del naval, según pudo contrastar FARO: la viguesa Hijos de J. Barreras.

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Desde la Xunta, como apuntan fuentes del departamento de Economía, se realizó una intermediación con el Gobierno central para que éste “tuviera en cuenta” la situación por la que atraviesa la compañía. No ha trascendido ni el importe de una eventual operación ni si la finalidad de la misma es, como en el caso del alemán Werften, la culminación con éxito del crucero de ultralujo Evrima. En todo caso, el Ejecutivo gallego está al corriente de las conversaciones entre ambas partes, que han trascendido también entre algunas auxiliares y players del sector ajenos a Barreras. La centenaria atarazana, propiedad de la sociedad Cruise Yacht Upper Holdco (utiliza The Ritz-Carlton Yacht Collection como marca comercial), es la única del naval español expuesta al mercado de los cruceros, prácticamente bloqueado a nivel mundial por la pandemia y las no sail order (órdenes de no navegar). En las bahías británicas de Torbay y Weymouth permanecen fondeados, de momento sin destino, auténticos colosos como el Queen Victoria, Queen Elizabeth, Britannia, Marella Explorer 2, Norwegian Bliss, Azura o el Queen Mary 2. Suman una capacidad conjunta de más de 19.000 pasajeros.

Es el único astillero de España que está expuesto al mercado de los cruceros

De acuerdo a las mismas fuentes, oficiales y de la industria, el mecanismo que se baraja estaría “amparado en las directrices del fondo de solvencia”. Esto es, en los requisitos del bautizado como Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, aprobado por la Comisión Europea el 31 de julio y equivalente al Wirtschaftsstabilisierungsfonds alemán. Cuenta con una dotación inicial de 10.000 millones de euros, con el objetivo de “otorgar apoyo financiero público temporal para reforzar la solvencia empresarial [...] a empresas no financieras que atraviesen severas dificultades de carácter temporal a consecuencia de la pandemia del COVID-19 y que sean consideradas estratégicas para el tejido productivo nacional o regional”. De momento solo han trascendido dos operaciones vinculadas a esta palanca: el grupo turístico Globalia y Naviera Armas Trasmediterránea. Esta última ha sido, por cierto, cliente de referencia del astillero vigués.

Mecanismos

De acuerdo a la orden que reguló el fondo, la asistencia pública a este tipo de compañías se realiza “mediante la concesión de préstamos participativos, deuda subordinada, suscripción de acciones u otros instrumentos de capital”. El importe mínimo de las operaciones, “salvo casos excepcionales debidamente justificados”, es de 25 millones de euros. Al igual que la medida de soporte alemana, las empresas beneficiarias no pueden realizar prácticas comerciales de riesgo o expansivas (compra de otras sociedades). “El régimen garantiza que el Estado recibirá una remuneración suficiente por el riesgo que asume el contribuyente, que habrá incentivos para que el Estado se retire lo antes posible y que el apoyo estará sujeto a condiciones tales como la prohibición de distribuir dividendos y abonar primas, junto con otras medidas destinadas a limitar el falseamiento de la competencia”, acotó, tras la aprobación comunitaria del fondo, la comisaria Margrethe Vestager.

Solo las operaciones que comporten un desembolso superior a los 250 millones de euros deberán ser aprobadas de forma independiente por Bruselas. Asimismo, las sociedades receptoras deben entregar un plan de viabilidad con una valoración del impacto del COVID, proyecciones de negocio, un plan financiero y otro de contingencia, como alternativa en este último caso al de viabilidad.

Instalación del mástil en el Evrima Cedida

En espera de financiación para el plan de negocio

Esta semana la agrupación de auxiliares de Barreras Uninaval anunció la interposición de una veintena de demandas contra el astillero por impagos y deudas derivadas de proyectos anteriores a la llegada de Cruise Yacht al accionariado. En un comunicado remitido a los medios, éste aseguró estar “trabajando arduamente con múltiples agencias para crear soluciones para los problemas heredados”, en referencia singularmente a los dos cruceros para Havila Kystruten y al ferri de Naviera Armas (este último nunca se empezó). “Hemos diseñado un plan de negocio que, una vez financiado, debería crear las soluciones necesarias para resolver esos problemas heredados”, agregó en la misma nota.

El pasado fin de semana Barreras celebró un “hito simbólico” con la instalación del mástil, además de proceder al testeo de antenas y motores. El martes indicó que “el progreso de la construcción en el 1705 [el Evrima] se ha reducido estratégicamente por el momento para acompasarlo a los tiempos del COVID-19 y al ritmo de cómo el proyecto está siendo financiado”. A preguntas de este periódico, fuentes de la compañía habían indicado que las pruebas de mar se realizarían “a finales de noviembre o a principios de diciembre”, y confirmaron que habían solicitado presupuesto a varios astilleros –entre ellos, Navantia Ferrol y Navantia Cádiz– para pintar el buque. La primera travesía del Evrima está programada para abril del año que viene.

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