Iberdrola ha lanzado un megaplan de inversión sin precedentes por 75.000 millones de euros para el período 2020-2025, el mayor de una empresa española, con el objetivo de adelantarse y aprovechar las oportunidades de la revolución energética que afrontan las principales economías del mundo e impulsar la reactivación ante la actual crisis del Covid-19. El 90% será orgánico e irá dirigido a consolidar su modelo de negocio, basado en más energías renovables, más redes, más almacenamiento y más soluciones inteligentes para sus clientes. Los 7.000 millones de euros restantes corresponden a la adquisición de la compañía americana PNM Resources.

Su principal destino serán las renovables, que absorben unos 34.700 millones de euros. Otros 27.200 irán a redes y el área de clientes recibirá un 9%.Las inversiones están focalizadas en países con ambiciones climáticas y rating A. A España irán cerca de 14.300 millones –el 21% del total y con un incremento del 60% frente al plan anterior–, con 7.000 millones para renovables y 4.500 millones a redes. La compañía tiene en cartera en Galicia al menos cinco grandes parques de entre 54 y 90 MW y la posible conversión de su hidroeléctrica de Conso en una central de bombeo y almacenamiento de 900 MW, una de las mayores de Europa. EEUU y Reino Unido concentran 34.000 millones.

El grupo, que tras la presentación del plan se revalorizó un 3% en Bolsa, prevé “un crecimiento rentable” del negocio durante todo el periodo, con 5.000 millones de euros de beneficio. Aunque el presidente, Ignacio Sánchez-Galán, admite que esta es inédita, “por experiencia” sabe que de las crisis “se sale invirtiendo más, creando más puestos de trabajo, siendo más eficientes e incrementando la formación de todo el personal para los nuevos tiempos” y apoyando a los afectados.