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Albo aborda su proyecto estrella: tendrá la mayor infraestructura conservera del país

La planta dispondrá de 22.900 metros de superficie, pero su espacio disponible duplica el de las grandes firmas del sector

Directivos de Albo, Autoridad Portuaria, Zona Franca y Xunta, durante la firma.

Directivos de Albo, Autoridad Portuaria, Zona Franca y Xunta, durante la firma. Cedida

Shanghai Kaichuang Marine International es, desde abril de 2016, la matriz de la conservera viguesa Hijos de Carlos Albo. El pasado ejercicio superó por primera vez la barrera de los 300 millones de dólares de facturación (2.212 millones RMB, equivalentes a casi 283 millones de euros). Claro que esta sociedad china es una pequeña parte de un conglomerado de capital estatal, Bright Food Group, con un volumen de ingresos que rebasa los 18.000 millones al año.

Compañías líderes en la industria superan ampliamente esta capacidad instalada, pero no gozan de una capacidad de expansión física similar

Un gigante que ha tomado Albo como una de sus marcas de referencia, reconocida ya por el consumidor asiático gracias a una potente campaña de márketing; además de en los lineales de los súper de China, ha logrado introducir los productos made in Vigo en portales de venta online como Tmall o JD.com. La histórica conservera –sus orígenes se remontan al año 1869– afronta ya su siguiente hito: ayer firmó la escritura para la compra de 62,979 metros cuadrados de la Plataforma Logística de Salvaterras-As Neves (Plisan), donde dispondrá de la mayor infraestructura conservera de España. La nueva planta estará lista para el año 2022, tras 18 meses de obras.

Los planes del holding asiático con Albo y Galicia contrastan por ejemplo con los que ha puesto de manifiesto respecto la cadena General Markets Food Ibérica –la antigua Miquel Alimentació–, por la que Bright Food pagó 110 millones de euros en 2015. Ya ha encargado su venta al banco de inversión GBS Finanzas. Con la conservera, no obstante, la hoja de ruta es a muy largo plazo. De acuerdo a la informacion facilitada por el grupo a la Bolsa de Shanghái, la superficie de la nueva fábrica alcanzará los 22.900 metros cuadrados, sobre un área de construcción de otros 19.300. Esto es, Albo ha comprado tres veces más terreno del que necesitaba para construir esta infraestructura, que requerirá una inversión total de 30,4 millones de euros. Compañías líderes en la industria –Frinsa, Calvo o Isabel– superan ampliamente esta capacidad instalada (en metros cuadrados), pero no gozan de una capacidad de expansión física similar.

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La inversión

Del importe total de la operación, el informe aprobado por el consejo de adeministración de Shanghai Kaichuang eleva el desembolso de la propia conservera a 25,25 millones, una vez contabilizada una “deducción”. El pleno del concello de Salvaterra validó la pasada semana, de hecho, una bonificación del 95% en el Impuesto de Construcciones y Obras (ICIO) para el proyecto. De la inversión total atribuida a Albo, el 30% será asumido con fondos propios del grupo, mientras que el 70% restante será financiado por entidades financieras. Además del traslado de la producción y de las mejoras técnicas previstas, Albo también se ahorrará el alquiler de las instalaciones de Vigo, “arrendadas a los accionistas originales”. La gestión y dirección quedará centralizada desde la Plisan.

Exterior de las instalaciones de Albo, en Vigo. Ricardo Grobas

 

LA CIFRA: 30,4 millones de euros


Es el coste total del proyecto, incluido el IVA. De este montante, la conservera asumirá –una vez aplicadas las deducciones– un desembolso de 25,25 millones de euros. Financiará la mayor parte (70%) con entidades financieras, y el resto lo asumirá con fondos propios. Albo facturó en 2019 más de 95 millones de euros.

Las instalaciones contarán con talleres de procesado, enlatado y esterilización, además de zonas de empaque. Dispondrán asimismo de espacios para almacenamiento frigorífico, almacén o área de oficinas. Quiere “mejorar aún más la competitividad en el mercado [de su marca] y resolver las limitaciones de la planta actual, que inhiben el desarrollo de la empresa”. Además del traslado a la Plisan de los cerca de 250 trabajadores del grupo, la conservera creará de inicio otros 25 puestos de trabajo adicionales. En 2019 Hijos de Carlos Albo obtuvo una cifra de negocios de más de 95 millones de euros, con un resultado neto de 4,65.

Trabajadoras de la conservera Albo, en la fábrica de Vigo. Albo

 

El consejo de administración de Shanghai Kaichuang ya puso en valor el pasado agosto la conectividad y los servicios de la Plisan a la hora de elegir el emplazamiento, además de contar con el apoyo de las administraciones (Autoridad Portuaria de Vigo, Zona Franca y Xunta). De hecho, recordó entonces que el Ejecutivo gallego otorgó a este proyecto la consideración de iniciativa empresarial prioritaria, amparada en la Ley de Implantación Empresarial que habilita la Xunta a reducir a la mitad los plazos administrativos.

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