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Los gallegos disparan el gasto diario en alimentos a 14 millones por la pandemia

El desembolso aumentó casi un 22% entre marzo y junio, hasta los 1.700 millones | La demanda de cerveza creció un 68% | Leche, harina y zanahorias suben más de un 40%

Los gallegos disparan el gasto diario en alimentos a 14 millones por la pandemia

Además de monitorizar la curva de contagios, la Organización Mundial de la Salud (OMS) está muy pendiente de lo que comemos desde que comenzó la pandemia. No hay, como recuerda en su campaña #Sanosencasa, un alimento o suplemento dietético capaz de prevenir y curar el coronavirus, pero la dieta saludable “es importante para el buen funcionamiento del sistema inmunitario” y sí ayuda a protegerse de otras dolencias en un momento de tensión muy fuerte en la atención sanitaria y con la cesta de la compra hasta arriba por las restricciones en la hostelería y el tiempo a mayores que pasamos en casa. Las imágenes de aglomeraciones y estanterías semivacías en los supermercados en la víspera de la declaración del primer estado de alarma el 14 de marzo fueron solo el aperitivo del récord de demanda que vino después y todavía sigue. Es una de las principales excepciones en la languidez de la facturación del comercio. Las ventas de la alimentación en Galicia llegaron a dispararse un 35% en abril y durante toda la primera ola del Covid-19 entre marzo y junio acumulan un incremento de casi el 22%, hasta los 14 millones de euros al día, según el balance que acaba de publicar el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Antes ya de que el virus agitase los usos y costumbres en casi todo, llenar la nevera era un pilar básico del presupuesto familiar en la comunidad. Se llevó alrededor de 16 de cada 100 euros del gasto en 2019. Solo la partida de la vivienda –hipoteca o alquiler y los recibos de agua, electricidad y gas– es más elevada, con cerca del 30% del total. Además, Galicia suele estar siempre entre las regiones en cabeza del ranking alimentario. Fue, concretamente, la cuarta con mayor consumo per cápita el pasado año (654 kilogramos) y en gasto (1.633 euros por persona).

Entre marzo y junio, en Galicia se comercializaron cerca de 684.000 toneladas de alimentos por un valor total de 1.692,4 millones de euros. Son 238,5 millones más que en el mismo periodo de 2019. El consumo por cada habitante ascendió a 263,3 kilos, un 19,4% más. Cada gallego desembolsó de media 652 euros tras un alza anual del 21,8%.

En ambas magnitudes Galicia está por encima del conjunto del Estado, donde se alcanzaron 262 kilos por persona y 643 euros de gasto, lo que supone una subida del 25% y el 29%, respectivamente. Aún así, la comunidad tiene los ascensos menos acusados del desembolso de los hogares en alimentación en esos cuatro meses del arranque de la pandemia. Se nota que Galicia estrenó la “nueva normalidad” y la relajación de las duras restricciones a bares y restaurantes, permitiendo así trasladar parte del consumo otra vez fuera de casa. En Navarra, en cambio, el gasto aumentó un 40,6%; en Canarias y Extremadura subió más del 36%; y por encima del 33% en Madrid y Baleares, según el informe del departamento que dirige Luis Planas.

La tendencia al alza es constante en toda la primera ola del coronavirus, aunque, evidentemente, destacan especialmente las cifras en la etapa más dura del confinamiento. El desembolso en Galicia en marzo se elevó un 18,4%; un 34,6% en abril; un 18,4% en mayo; y un 15,9% en junio. La evolución del gasto y la comparativa con el resto de España no pueden desligarse del comportamiento de los precios. De lejos, es el producto más inflacionista en Galicia este año. Mientras el Índice de Precios al Consumo (IPC) global está en negativo, los alimentos no dejaron de encarecerse con incrementos anuales de hasta el 4% (abril) y el 3,6% (mayo), al calor de la intensa demanda y la presión a la que se vio sometida la producción, la logística y el canal comercial para poder cubrirla en medio de una crisis inédita.

A partir de la información sobre las búsquedas en Youtube y Google, las interacciones en la red social Twitter y una encuesta, un grupo de investigadoras del Instituto de Agroquímica y Tecnología de los Alimentos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Politécnica de Madrid ilustraron el antes y el después en las inquietudes de los españoles con la irrupción del coronavirus. “Al principio la preocupación fundamental era comprar y almacenar alimentos, pero poco a poco se dejó paso a la sensación de incertidumbre por la crisis que se avecinaba”, resumía Carolina Chaya, coautora del estudio, en la presentación a finales del pasado julio.

En la visita al supermercado había, según sus conclusiones, un poco de vocación saludable, con apuesta por las pastas y la verdura; y otro poco de mejora de estado de ánimo, de ahí el auge de las nueces, el queso y los chocolates. Otros productos triunfaron menos por ser perecederos (pescados y mariscos) o menos saludables (bollería). No quedaba claro qué estaba ocurriendo con el alcohol.

Pues lo que pasó en realidad en Galicia se parece mucho a las percepciones recogidas en el estudio del CSIC y confirma que sí existió un mayor consumo de alcohol en casa. De hecho, la cerveza es el producto con mayor incremento en la comunidad entre marzo y junio: un 68%, pasando de 4 litros por persona a 6,8 –y por encima de los 11 euros de gasto–, como recogen las cifras oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Le sigue la leche, que se incrementó un 54,4%. El fenómeno de la postrería casera elevó un 44% el consumo de harina en Galicia. Entre los frescos sobresalen las zanahorias (39%) y las patatas (38,3%).

¿Y el intento de sobrellevar la situación con frutos secos, chocolate y quesos? Pues sí. Aumentaron el consumo un 37,1%, un 35,8% y cerca del 30%, respectivamente. En esos niveles se movieron el chorizo (32,6%) y el café y las infusiones (32,3%). Los pescados con más tirón fueron el salmón (31,4%) y la merluza (25,2%); el mejillón está también en los puestos altos (21%); y las conservas consolidaron su habitual gran peso en la cesta de la compra de los gallegos como alimento refugio por la posibilidad de almacenarlas: un 29,1% más. Crecieron las compras de aguacate (30,4%) y de platos precocinados (30,2%).

En la lista se cuelan los tomates (265); el azúcar (21%); los refrescos (20,5%) y las aceitunas (18%). Ya por debajo de la variación del gasto total, la fruta con con más demanda fue el plátano (17%) y en las carnes sobresale el pollo (16,8%).

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