Los grupos políticos representados en la Comisión del Pacto de Toledo aprobaron ayer por amplia mayoría las recomendaciones que servirán de guía para la nueva reforma del sistema de pensiones, cambios que el Gobierno negociará ahora con los agentes sociales y que a continuación llegarán al Congreso como proyecto de ley. Las recomendaciones del Pacto de Toledo fueron respaldadas por todos los partidos, salvo Vox que voto en contra y ERC y EH Bildu que se abstuvieron. El resultado fueron 30 votos a favor, 5 en contra y 2 abstenciones. El llamado “Informe de evaluación y reforma del sistema de pensiones” ahonda en la separación de fuentes de financiación para acabar con el déficit de la Seguridad Social en 2023 y contempla veintiuna recomendaciones que incluyen revalorizar las pensiones de acuerdo con el IPC real. También se plantea que la edad efectiva de jubilación se acerque más a la edad legal, lo que podría traducirse en nuevos incentivos para prolongar la vida activa y en una revisión de las reglas de la jubilación anticipada, particularmente en su modalidad voluntaria. De manera genérica, el documento alude también a la necesidad de adaptar las pensiones de viudedad a las “nuevas realidades sociales”, primando las prestaciones dirigidas a viudas mayores de 65 años y con alta dependencia de esos ingresos.