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PSA producirá más furgonetas de la marca Toyota para que la CE apruebe su fusión con Fiat

El grupo francés busca evitar un posible abuso de mercado | Solo SevelNord y Balaídos fabrican comerciales para Toyota

Un modelo de Toyota, en la línea de montaje de la planta de Balaídos del Grupo PSA. |   // VÍCTOR CAMESELLE

Un modelo de Toyota, en la línea de montaje de la planta de Balaídos del Grupo PSA. | // VÍCTOR CAMESELLE

Todo dispuesto para que Bruselas bendiga –ahora sí– la fusión entre los grupos PSA y Fiat Chrysler Automobiles (FCA). La Comisión Europea (CE), que había puesto reparos el pasado junio a la alianza que forjará el cuarto mayor fabricante de coches del mundo –que pasará a denominarse Stellantis–, podría dar el visto bueno a la operación antes de fin de año después de que la multinacional automovilística francesa haya ofrecido a Bruselas producir más furgonetas de la marca japonesa Toyota –y con mejores márgenes– para no incurrir en un posible abuso de mercado. Medios franceses y la agencia Reuters recogían ayer que la medida afectará a la planta francesa de SevelNord, donde se fabrican comerciales ligeros para las marcas Peugeot, Citroën, Opel y Toyota, olvidándose de Balaídos, donde también hay un acuerdo con la corporación nipona para producir más de 30.000 unidades anuales del Toyota Proace City. Tanto PSA como FCA declinaron ofrecer información oficial sobre las concesiones a cambio del plácet de Bruselas o las plantas en las que tendrá algún tipo de impacto.

Tampoco los sindicatos tenían conocimiento ayer de las posibles repercusiones en Vigo de la decisión de PSA de producir más modelos Toyota. Tanto PSA como FCA han retrasado y modificado el acuerdo de fusión, primero para adaptarse a la nueva realidad del Covid-19, pero también para cumplir con las leyes de competencia, sobre todo en Europa, donde Bruselas alertó hace unos meses que la unión de ambos constructores provocaría una situación de abuso de mercado en el segmento de los vehículos comerciales ligeros, en los que la planta de Balaídos es líder indiscutible con las cuatro siluetas vinculadas al proyecto K9 (Berlingo, Partner, Combo y Proace City).

A la CE le preocupaba que la fusión pudiese reducir significativamente la competencia para ciertos tipos de vehículos comerciales ligeros en España, Bélgica, Croacia, Chequia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Lituania, Luxemburgo, Polonia, Portugal, Eslovaquia, Eslovenia y el Reino Unido. PSA tiene ahora una cuota de mercado de furgonetas en la UE del 25% (dato de 2019) y con FCA llegará a superar el 30%, 40% y hasta 50% (en Italia, por ejemplo). Un liderazgo que le ha llevado incluso a abrir sus plantas a otras multinacionales como Toyota, que fabrica sus vehículos comerciales en Vigo y SevelNord. “Examinaremos detenidamente si la transacción propuesta tendría un impacto negativo a la competencia en estos mercados y garantizaremos que siga existiendo un entorno sano de competencia a disposición de ciudadanos y empresas que utilizan furgonetas comerciales en su trabajo”, avisaba el pasado junio la responsable de Competencia de la CE, Margrethe Vestager.

La solución, según fuentes conocedoras de las negociaciones entre los grupos y Bruselas, estaría en aumentar la producción de modelos Toyota, fabricante con el que PSA mantiene una joint-venture en vehículos comerciales, para reequilibrar la oferta y no incurrir en una posición dominante de mercado tras la fusión. Tanto Reuters como varios medios franceses apuntaban directamente a la planta francesa de SevelNord, donde PSA produce los modelos Jumpy, Expert, Proace y Vivaro, y sus equivalentes en versión turismo, pero también en Vigo hay un acuerdo con la corporación nipona para fabricar más de 30.000 unidades al año del Proace City.

La fusión PSA-FCA tendría un valor de unos 38.000 millones de dólares (unos 32.159 millones de euros), en cifras actuales, y permitiría a ambos grupos una reducción de costes de unos 5.000 millones y mantener, a priori, todos los centros de trabajo. El pasado 29 de septiembre nombraron al futuro Consejo de Administración de Stellantis, con John Elkann como presidente, Robert Peugeot como vicepresidente y Carlos Tavares como consejero delegado (CEO). El consejo estará formado por otros ocho miembros.

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