En Galicia sí existió un sucedáneo de verano para el turismo. Por detrás de Cantabria y Asturias, fue la tercera comunidad con menor caída de los viajeros alojados en hoteles en el mes central de la temporada, agosto (un 39% menos, frente al 54% de merma en el conjunto del país); los cámpines retuvieron dos tercios de los ocupantes en comparación con 2019; y en apartamentos turísticos el descenso fue de solo el 5,1%, mientras que el total nacional se desplomó un 47%. Y todo eso se nota en el mercado laboral de la región, que desde mayo recuperaba con fuerza los niveles de afiliación a la Seguridad Social previos al estallido de la pandemia, duplicando incluso el incremento registrado en todo el Estado. Con el fin de esa pseudocampaña estival, Galicia sufre, al igual que esos otras zonas del norte con mejor comportamiento del turismo, el tradicional efecto rebote. Perdió 995 ocupados en la media de septiembre, el 0,09%, aunque nada que ver con las cifras de vértigo habituales. En 2019 se superaron los 7.300 y 6.500 en 2018, por ejemplo. Aún así, el paró sí descendió en 377 personas (0,21%), gracias, sobre todo, al tirón de la industria, que salta por encima incluso de la contratación de hace un año.

Al cierre de septiembre, en Galicia había 176.574 personas a la espera de una oportunidad laboral. Después de buena parte de la pandemia con un diferencial positivo, la comunidad se sitúa ahora entre las que menos recortan el desempleo. Menos de la mitad que el descenso estatal: el 0,7%, con 26.329 parados menos. La Rioja, Castilla-La Mancha y Navarra lideran la bajada el mes pasado con retrocesos del 7,6%, el 4,1% y el 2,1%, respectivamente. La otra cara está en Baleares, epicentro del golpe económico del coronavirus, donde el paro aumenta un 4,5%.

Que la recuperación va a ser muy desigual entre sectores y territorios es más que evidente. Ni siquiera hay que salir de Galicia para encontrar dos fotografías muy diferentes del mercado laboral. El paro cayó en septiembre en la provincia de A Coruña un 0,6% (436 desempleados menos) y un 0,14% (92) en la de Pontevedra; y subió en 0,04% en Ourense (8 parados) y un 0,83% (143) en Lugo. En comparación con un año atrás, Galicia tiene 19.590 desempleados más, lo que supone un alza del 12,5% -del 22,6% (696.774) en España-, con A Coruña a la cabeza del ascenso (15%) y Pontevedra como la provincia de menor subida (9,9%).

La letra pequeña deja como es habitual un panorama repleto de claroscuros en el empleo de Galicia. La bajada del paro es exclusivamente masculina. Entre los hombres desciende un 1% y crece un 0,4% entre las mujeres. El desempleo juvenil sigue disparado, con cerca de 700 menores de 30 años entrando en las listas del paro, un 2,9% más. Por ellos, muchos en pleno aterrizaje en el mercado laboral, el colectivo sin empleo anterior acumula un incremento del desempleo del 3,1%. El mayor repunte está, sin embargo, en agricultura y pesca (3,8%). En los servicios fue del 0,1%. La construcción no quita el pie del acelerador y recortó en septiembre el número de parados en 383 (un 2,8%). Pero el gran revulsivo laboral de Galicia en septiembre fue la industria, que redujo el desempleo en 881 personas, casi un 4,5%, gracias a sectores como la automoción, líder de las exportaciones de la región y único polo del motor en España al alza.

La industria destaca también en los contratos tras formalizar cerca de 16.000 durante el mes tras un incremento del 53% respecto a agosto y un 10,7% por encima de septiembre del pasado ejercicio. El incremento mensual es del 165% en el sector primario. En total, en Galicia aumentaron un 29% los contratos (83.162). El incremento en toda España fue del 46%. Pese a que los indefinidos en la comunidad remontaron un 33%, no llegan a representar ni 9 de cada 100.

Un 87% menos en ERTE

Teniendo en cuenta los datos a último día de mes, Galicia mantuvo estable el número de afiliados. Salieron de un ERTE casi 4.400 trabajadores gallegos. Está fuera ya el 87,6% del personal afectado por un expediente ligado al Covid-19. A 30 de septiembre quedaban 18.581 en un ERTE por fuerza mayor y 4.126 en el resto. En toda España volvió a la actividad el 80% y 728.909 se mantenían aún en algún tipo de ajuste. De ellos, el 18,8% pertenece a hostelería, un 16% a negocios de alojamiento y el 8,2% a comercio minorista.

La Xunta subrayó ayer que desde el momento más duro del empleo en abril el paro bajó en Galicia en 15.055 personas. La prioridad es, según Zeltia Lado, directora xeral de Formación e Colocación, "que la reactivación económica y social llegue lo antes posible" para volver "a la senda del crecimiento". CC OO recuerda el modelo de contratación "eminentemente precario". Su responsable de Emprego en Galicia, Maica Bouza, urge "un plan de recuperación económica y social para afrontar la destrucción de empleo debido a la pandemia". UGT insiste también en el problema de "la estacionalidad, rotación y baja calidad de las contrataciones" y carga contra la reforma laboral. Francisco Xabier Cartelle, de la CIG, alerta de la caída de afiliaciones y de la "condena a subsistir en la precariedad" de "gran cantidad de personas" por la "baja tasa de cobertura de los parados".