Los responsables de la mayor debacle financiera de la historia reciente de España son inocentes ante la ley. La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha acordado absolver a Rodrigo Rato y los otros 33 acusados de los delitos de estafa a los inversores y falsedad contable en el juicio por la salida a bolsa de Bankia en el 2011, celebrado entre noviembre del 2018 y el pasado octubre tras cinco años de investigación.

El exvicepresidente del Gobierno y exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en prisión por las tarjetas black de la entidad financiera, se libra así de otra condena, si bien la nueva sentencia será previsiblemente recurrida ante el Tribunal Supremo. El fallo, de 442 páginas y hecho público ayer, supone todo un jarro de agua fría para los responsables públicos de la época, así como para la Fiscalía y demás acusaciones. Así, destaca que la decisión de salir a bolsa "fue percibida como la más adecuada por las autoridades económicas" y el proceso fue "intensamente supervisado con éxito" y contó con la aprobación de todos los organismos implicados: el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y la Autoridad Bancaria Europea (EBA).

Además, sostiene que el folleto de la operación contenía una "amplia y certera" información y que en el juicio solo se expusieron actitudes genéricas de los acusados y no actos concretos constitutivos de delito.

Impulso político

Los jueces subrayan que la fusión de siete cajas (entre ellas Caja Madrid y la valenciana Bancaja) que dio lugar a Bankia en el 2010, en época del Gobierno de Rodríguez Zapatero y con Miguel Ángel Fernández Ordóñez (que llegó a estar imputado) al frente del Banco de España, "fue impulsada por las autoridades económicas y financieras, las cuales ejercieron una fuerte presión para que se acometieran procesos de integración en el sistema financiero" para reforzar su solvencia. Tanto la salida a bolsa el año siguiente como hacerla con una estructura de doble banco (BFA de matriz y Bankia de entidad cotizada), añaden, "fueron resoluciones enteramente contempladas por el Banco de España".

La sentencia también sostiene que la información financiera incluida en el folleto "era más que suficiente para que los inversores mayoristas y minoristas se formasen un criterio razonado sobre el valor de la compañía que se estaba ofertando, una información que había sido elaborada con la supervisión y obedeciendo a los requerimientos del Banco de España, siendo luego refrendada por la CNMV al registrar el folleto".

Los magistrados recuerdan que la Fiscalía consideró que dicha información "no puede calificarse materialmente de falsa en la medida en que no vulneraba la normativa entonces vigente y cumplieron las exigencias del regulador, que llegó a autorizar expresamente algunas decisiones contables", Los jueces, así, han dejado en nada los seis informes en que los inspectores del Banco de España que ejercieron de peritos del juez instructor acusaron al banco de salir a bolsa con unas cuentas falsas.

Respecto a la información no financiera, el fallo subraya que "se describen hasta 36 riesgos" de la inversión en el "primer punto del resumen de su contenido". Y añade que la "descripción de los riesgos exhaustiva y clara contiene también una advertencia que cualquiera entendería", ya que la entidad alertó expresamente de que "podría darse el caso de que futuros riesgos, actualmente desconocidos o no considerados como relevantes" pudieran provocar un "una pérdida parcial o total de la inversión realizada" por los accionistas del banco.