01 de agosto de 2020
01.08.2020
Faro de Vigo

La naviera de Ritz compra Barreras por 10 millones y apuesta por "nuevos proyectos"

Cruise Yacht, que ya controlaba el astillero, adquiere el 100% a Pemex, García Costas y Albacora - Xunta, sector y sindicatos respaldan la operación: "Es una buena noticia"

01.08.2020 | 00:31
Vista aérea de Hijos de J. Barreras, ayer, con el crucero "Evrima" en el muelle de armamento.

La naviera maltesa Cruise Yacht, de la división de cruceros del gigante hotelero The Ritz Carlton, ha comprado el astillero vigués Hijos de J. Barreras por 10 millones de euros. Tras haberse asegurado el control de los derechos políticos de las cuatro empresas que dominaban la atarazana y proceder a una reestructuración cerrada el pasado mayo, la empresa Cruise Yacht Yardco Ltd (CYYL) anunció ayer la adquisición de la centenaria firma olívica, en la que está construyendo el crucero de lujo Evrima. La operación, que supone una apuesta por la continuidad en las instalaciones en las que tiene pendiente construir al menos un segundo crucero, fue bendecida tanto por parte de la Xunta como del sector y los sindicatos. El CEO de Cruise Yacht, Douglas Prothero, insistió en su intención de comenzar "nuevos proyectos" en el astillero y aprovechó el comunicado para mandar un recado a los anteriores gestores: "Centraremos nuestra atención en ayudar a la nueva gerencia del astillero a aclarar los problemas heredados que quedan por resolver".

El movimiento de Ritz, que cogió por sorpresa a buena parte del sector, llega tras haber cerrado recientemente un acuerdo con José García Costas, accionista con el 24,5% de los títulos a través de Baliño y Emenasa, para el traspaso de sus derechos políticos y su salida del consejo de administración. El vigués se sumó así al pacto alcanzado también con los otros dos accionistas, Petróleos Mexicanos (Pemex, con el 51%) y Albacora (con el otro 24.5%), y que ya le daba el control de la atarazana.

Pero es precisamente Pemex, que había anunciado su intención de vender su parte del astillero, la que concretó la venta de su parte por 5,1 millones de euros, la misma cantidad que invirtió cuando llegó a Vigo en 2013 a través de su filial PMI Holdings. Según el balance de resultados del segundo trimestre, la petrolera estatal vendió "los derechos corporativos y económicos derivados del 51% de su participación en el capital social de Barreras a cambio de un importe neto de 5,1 millones de euros". Según pudo saber FARO, el montante desembolsado por Ritz (incluyendo el otro 49% de las acciones) asciende a 10 millones de euros.

El anuncio de la compra es entendido como un respaldo de la naviera a un futuro de la actividad naval en Barreras. Así lo indica el conselleiro de Economía, Francisco Conde, que calificó el acuerdo como "positivo". "A partir de ahora Barreras tendrá el reto de configurar un proyecto capaz de generar carga de trabajo más allá de la construcción de este barco", señaló en relación al Evrima.

Desde la patronal del metal Asime manifestaron estar "satisfechos" con la operación. Su secretario general, Enrique Mallón, valoró positivamente que "una gran firma quiera operar en Galicia", lo que dará "solidez" y "mayores garantías a la hora de negociar nuevos contratos". "Eso sí, quedan por resolver problemas relevantes, como el proyecto Havila", apunto Mallón. Como informó este periódico, la naviera noruega que había encargado dos cruceros al astillero, cancelados finalmente el pasado febrero, activó un litigio de 36,8 millones de euros.

Desde los sindicatos, por su parte, los responsables de Industria de CC OO y UGT, Celso y Carnero y Rubén Pérez respectivamente, dieron su visto bueno a la compra. "Es un paso hacia adelante claro y se debe entender como tal", indicó Carnero. "Que vengan con ganas de buscar nuevas vías de negocio es una buena noticia", recordó Pérez. César Rodríguez, de CIG, explicó por su parte que la decisión supone tener al fin "un propietario con plenas competencias para decidir el futuro del astillero" y no el "descontrol total" que había en el accionariado.

Ahora Cruise Yacht quiere centrarse en acabar el crucero ultrapremium y buscar nuevos contratos. Para ello ya ha nombrado a un nuevo equipo directivo formado por profesionales tanto externos como de la casa y capitaneado por el británico Liam Campbell. "Este ha sido un viaje desafiante y al mismo tiempo tenemos mucho por lo que estar agradecidos", indicó Prothero.

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