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El Covid se ceba con las lonjas gallegas: perdieron 28,5 millones en ventas en el estado de alarma

La debacle de precios previa a la nueva normalidad deja una caída de más del 25% en la facturación pese a vender casi la misma cantidad

El Covid se ceba con las lonjas gallegas: perdieron 28,5 millones en ventas en el estado de alarma

El Covid se ceba con las lonjas gallegas: perdieron 28,5 millones en ventas en el estado de alarma

El sector pesquero gallego vivió un via crucis durante el estado de alarma, que ha finalizado después de 93 días con una caída de la facturación de más del 25% en las lonjas. La nueva normalidad que se impone en Galicia desde el pasado 15 de junio y la paulatina reactivación de la restauración deja tras de sí unos números aciagos en cuanto a la primera venta de pescado y marisco. Si en el mismo periodo del año anterior se vendieron 38.778 toneladas por 110,2 millones de euros, en la época marcada por el Covid-19 las lonjas de la comunidad se quedaron en 81,7 millones pese a que se descargó tan solo un 1% menos. Ni la irrupción de la campaña de la sardina o el leve repunte en el precio medio con la desescalada pudieron maquillar los resultados. Los efectos del coronavirus llevó a que las pérdidas se cifren en 28,5 millones de euros, según los datos que maneja la Consellería do Mar.

El principal motivo de la debacle es la caída de la demanda al permanecer con la persiana bajada los principales clientes del sector: los restaurantes, hoteles y bares. El cierre del canal Horeca lastró los precios medios y afectó en buena medida al sector, ya que la caída prácticamente no se trasladó al consumidor, como reconocieron en sendas entrevistas con FARO tanto el ministro de Pesca, Luis Planas, como la conselleira del Mar, Rosa Quintana.

Como muestra están las diez principales especies por facturación en la comunidad gallega. Entre ellas concentran 60 de los 81,7 millones de euros alcanzados durante el estado de alarma, y tan solo dos de ellas vio incrementado el precio medio durante este período: la castañeta (2,3 euros el kilo), con solo 1,3 millones en ventas, y el rapante (3,9 el kilo), con 6,3 y una gran incidencia especialmente en Vigo.

En el caso de la merluza, la principal especie que se vende en Galicia en cuanto a valor, el precio medio cayó en más de 80 céntimos el kilo (2,98 euros); el rape, segunda en la clasificación, cayó un euro y medio (3,84).

La debacle, que ya se hizo muy visible durante los primeros 50 días de confinamiento (cuando las pérdidas se cifraban en 21 millones), se agudizaron con el paso de las semanas y ni el inicio de otras campañas importantes como la de la sardina fueron capaces de revertirlas. Hasta el pasado 14 de junio se vendieron casi 1.500 toneladas de esta especie por 2 millones de euros, con una caída del precio medio de 30 céntimos respecto a 2019. Lo mismo pasó con otras campañas importantes como la del pulpo, que si bien siguió activa no pudo evitar que el precio cayera en 1,2 euros el kilo.

En lo que respecta al marisqueo, el grueso del sector estuvo parado hasta que empezaron a abrir tímidamente los restaurantes. La almeja japónica, la más vendida, se quedó en 3,1 millones de euros, la mitad de hace un año, y la centolla, en veda desde el sábado pasado, alcanzó los 0,5 millones de euros, pero la campaña se mantuvo estable respecto a la anterior gracias a los buenos registros de noviembre y diciembre.

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