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La auxiliar gallega de automoción Izmar repatriará producción de Turquía a Vigo

El cambio requerirá una inversión de 1 millón de euros para automatizar la factoría de Valadares y reforzar el cuadro de personal

Exterior de las instalaciones de Izmar en el polígono de Valadares

Exterior de las instalaciones de Izmar en el polígono de Valadares // Cristina Graña

Decisión sin precedentes en una auxiliar del sector de automoción en Galicia. La viguesa Izmar ha decidido repatriar casi toda la producción que realiza ahora en Turquía -unas 90.000 horas de trabajo anuales- a la planta de Valadares para consolidar el centenar de empleos que tiene en Vigo y apostar por la fabricación local, según confirmaron a FARO fuentes de la empresa. La decisión, que llega después de la apertura de una nueva planta en Vitoria, la ampliación de su base en Pinto y en plena pandemia del Covid-19, supondrá una inversión de algo más de 1 millón de euros para automatizar las instalaciones gallegas, para lo que pedirán apoyo al Igape.

Izmar lleva años concentrando en Turquía el grueso de su producción -de carros y trenes logísticos y otros componentes para la industria del automóvil- a través de un proveedor local que trabaja en exclusiva para la firma gallega y que emplea a medio centenar de trabajadores. La razón no era otra que el menor coste laboral (4 euros/hora frente a 16 en Vigo) en una actividad intensiva en mano de obra, sobre todo teniendo en cuenta que los competidores de Izmar en este segmento están todos ubicados en países low-cost. "Fabricar desde Vigo no es competitivo", reconocen fuentes de la empresa, ahora en manos de un grupo inversor gallego multisectorial tras la salida de su fundador (Grupo IZ). O al menos no lo es tal y como está concebida la planta de Valadares hoy. Pero eso está a punto de cambiar.

La nueva propiedad de Izmar está dispuesta a repatriar al menos el 90% de la producción que ahora se realiza en Turquía en una clara apuesta por la fabricación local en un contexto económico marcado por la pandemia y el inminente cierre de industrias en Galicia como Alcoa en San Cibrao o las centrales térmicas. Pero antes de hacerlo, Izmar renovará y automatizará la planta de Valadares para tratar de igualar el coste de fabricación entre Vigo y Turquía mediante su digitalización. La inversión prevista en esta transformación supera el millón de euros y la empresa pedirá ayudas al Igape para la Industria 4.0. Fuentes de Izmar apuntan que se reforzará el empleo en Vigo, donde la plantilla está compuesta por un centenar de trabajadores. El grupo también tiene plantas en Moraña, Madrid (Pinto) y Vitoria.

La decisión de repatriar producción es inédita en el sector del automóvil en Galicia, acostumbrado precisamente a las deslocalizaciones. Otro caso parecido es el de la start-up, que tiene su sede en Nigrán (es una de las empresas surgidas de la Business Factory Auto, la aceleradora de empresas de automoción de Ceaga, Xunta y Zona Franca) pero que fabricaba sus productos -la luz de emergencia Help Flash- en China, y que ha decidido también repatriar esa producción a España, aunque no a Vigo. En su caso, Netum ha apostado por Zaragoza, tras un acuerdo con la empresa Kepar Electronics. Y fuentes del sector opinan que Izmar y Netum no serán las últimas empresas en volver a apostar por el territorio nacional para fabricar sus productos tras episodios como los del coronavirus, que paralizó la economía a escala planetaria. En otros sectores como el textil, esta vuelta a casa ya comenzó hace unos años.

En ambos casos, Izmar y Netum, esta repatriación sólo es posible gracias a la automatización y digitalización de la industria, que ya es capaz de relegar a un segundo plano un coste tan importante para estas empresas como es el laboral.

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