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Ence aplaza una inversión de 490 millones en su planta de Asturias

La compañía, que redujo su beneficio el 93% por la caída del precio de la celulosa, mantiene el proyecto en su plan estratégico pero sin fecha

La planta de Ence en Navia // Ana Serrano

La planta de Ence en Navia // Ana Serrano

El consejo de administración de Ence decidió ayer posponer sin fecha definida el nuevo plan inversor para su planta de Navia, consistente en una movilización de recursos de entre 480 y 490 millones para acometer la diversificación de la producción y la incorporación a la factoría asturiana (la mayor del grupo) de nuevas líneas de productos de mayor valor añadido: viscosa, higiénicos y absorbentes.

Fuentes de la compañía precisaron que no hay una renuncia al proyecto (que forma parte del plan estratégico para 2019-2023) sino la acomodación de los plazos a las circunstancias del mercado y su acompasamiento a las condiciones financieras de la compañía. Ence ya había dicho el 7 de noviembre en un documento dirigido a los inversores que "cabía esperar" un retraso de las inversiones teniendo en cuenta la voluntad de mantener la ratio de deuda neta respecto al "ebitda" (resultado operativo) del negocio "por debajo de 2,5 veces a precios medios del ciclo" y dada la "prioridad" de la empresa de "reducir costes".

La decisión de demorar el inicio de las obras se adoptó a su vez por la caída del precio de la celulosa en el mercado internacional, lo que ha supuesto que Ence anunciara ayer un beneficio de 9 millones en el ejercicio de 2019, el 97% inferior al del año precedente.

Aunque la causa fundamental de la merma notable de los resultados ha sido la baja cotización de la pasta de papel, en la caída del resultado también influyeron las importantes inversiones realizadas por el grupo el año pasado y que han permitido ampliar en el 9% la capacidad de producción del negocio de celulosa y el 44% en el de energía renovable. Estas inversiones, que alcanzaron los 113 millones en el caso de la planta de Navia (amplió su capacidad en 80.000 toneladas), supusieron que la factoría asturiana estuviese paralizada durante casi dos meses en vez de los quince días habituales por mantenimiento, lo que mermó la producción.

La evolución del mercado, que ahora justifica posponer la nueva fase inversora, está determinada, según Ence, por un "descenso coyuntural de la demanda de celulosa y el consecuente incremento de los inventarios de los productores", lo que "presionó el precio de la celulosa hasta su nivel más bajo de los últimos diez años".

Ence ha percibido no obstante una mejora últimamente de las condiciones de mercado, con una "recuperación de la demanda, junto con los recortes de producción de algunos fabricantes", lo que "contribuyó reducir el nivel de inventarios de los productores durante la segunda mitad del año y a estabilizar el precio de la celulosa en el primer trimestre de 2020".

El plan inversor para Navia que ahora se demora consiste en una primera aportación de entre 30 y 40 millones para la adaptación de 80.000 toneladas de capacidad productiva para la elaboración de productos higiénicos absorbentes y otra inyección adicional de 450 millones bien para la producción de hasta 200.000 toneladas de celulosa para elaborar viscosa o bien de hasta 340.000 toneladas para producir fibra corta. Tras la ampliación del año pasado, Navia tiene una capacidad productiva de 685.000 toneladas.

Amén de la merma de su beneficio neto en el 93%, Ence Energía y Celulosa redujo su resultado operativo ("ebitda") el 56%, hasta los 127 millones. En el negocio de celulosa "ebitda" cayó el 69% y en el de energía renovable mejoró el 15%.

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