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Abanca bate récord de beneficio y aspira a comprar otro banco luso con 11.000 millones de negocio

La entidad avanza su interés en la subasta de EuroBic

Escotet, flanqueado por De Francisco y Botas, ayer, antes de la presentación de resultados. // Xoán Álvarez

Escotet, flanqueado por De Francisco y Botas, ayer, antes de la presentación de resultados. // Xoán Álvarez

A punto de completar la digestión de Banco Gaixa Geral con los últimos flecos de la integración previstos para mediados del próximo mes y con el buen sabor que deja la buena evolución del negocio absorbido de la red lusa del Deutsche Bank, en Portugal se sirve otra vez un suculento plato para que Abanca sacie su apetito inversor. La cúpula de la entidad gallega ya ha mantenido contactos en las últimas semanas con los responsables de EuroBic, uno de los principales bancos privados al otro lado del Miño. Su principal accionista, Isabel dos Santos, está de retirada. Es la hija del expresidente angoleño, la mujer más rica de África, controla el 42,5% del capital y el supervisor financiero portugués le ha abierto la puerta tras aparecer vinculada al entramado de corrupción con dinero público de Angola en la investigación Luanda Leaks realizada por el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICJ). La colocación de las acciones se realizará por subasta y todo apunta a que inmediata. A favor de Abanca juega que tiene ficha bancaria en el país y un exceso de capital superior a los 1.000 millones de euros en 2019, como su presidente remarcó ayer durante la presentación de los resultados anuales. "Habrá un proceso competitivo y llegado el momento tenemos interés en participar", avanza Juan Carlos Escotet.

EuroBic es un banco joven. Nació en 2008 como sucursal del BIC Angola en Portugal. El volumen de negocio asciende a 11.000 millones de euros. Tiene casi 1.500 empleados repartidos en 173 oficinas. El beneficio en 2018 se incrementó más de un 60%, hasta los 42,5 millones. Pese a la confirmada voluntad de participar en el proceso, Escotet insiste una vez más que esta y cualquier otra posible operación deben responder a los principios de "sentido económico, volumen de sinergias y recursos propios consumidos". Y un matiz importante más. "No participamos en ningún tipo de integración en la que no tengamos control", advierte, en referencia a un porcentaje mínimo del 75%, que en este caso quedaría condicionada a que el resto de socios de la entidad -básicamente empresarios portugueses- quieran también desinvertir.

Como evidencian sus últimos movimientos, Portugal es un territorio "prioritario" en la estrategia de Abanca para consolidarse "como un banco ibérico" y aprovechar el tirón de la economía lusa, para la que prevé un crecimiento por encima del 2% este año. Ya no ve tan claro Escotet que haya "grandes oportunidades" en España "en un horizonte a corto plazo", pero reitera que analizarán "todo" lo que aparezca. La reflexión no es nada trivial porque la pregunta mencionaba expresamente si descartaba reintentar un matrimonio con Liberbank.

El escenario de tipos planos obliga al sector a hacerse más grande para exprimir el asfixiado negocio financiero y adaptarse a los cada vez mayores requerimientos de recursos propios por parte de los reguladores. Fue esa la razón de que Abanca integrase el pasado ejercicio el holding financiero que funcionaba de matriz. La ratio de capital sube más de cien puntos básicos y se sitúa en el 15,8%. Con la revisión de valor de activos para ejecutar la fusión inversa, el resultado cae un 5%, pero en la comparación homogénea Abanca eleva su beneficio un 6,7%, hasta los 405 millones de euros, "otro año récord", como recuerda Escotet, que destaca "los niveles de rentabilidad robustos". El ROE llega a "un significativo" 10%.

Las cuentas, según su consejero delegado, Francisco Botas, se asientan "en la fortaleza recurrente del margen bruto", que alcanza los 910,8 millones de euros, un 3,1% más tras excluir el importante impacto que en 2018 tuvo la venta de la participación en Itínere. Sin contar tampoco el efecto de las dos últimas operaciones corporativas, la captación de recursos aumentó un 6,5% -con 200.000 nuevos clientes- y un 4,2% el crédito normal. "La financiación, centrada sobre todo en pymes y autónomos, creció un 6,6%", subrayó Botas. En total se firmaron 2.200 millones y cerca de otros 1.000 millones en hipotecas.

El saldo de dudosos baja a 1.032 euros, con una tasa de impagos del 2,8%, frente al 4,2% de media del sistema en España. "Llevamos muchos trimestres reduciendo la mora y en ellos seguiremos", sostiene Botas.

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