Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El temor del Gobierno al plan que tiene Ritz para Barreras

Un rechazo del fondo americano, financiador de la naviera, amenazaría con la ejecución de los avales sobre el crucero y dejaría al astillero a las puertas de una posible liquidación

El crucero "Evrima" en  Hijos de J. Barreras. // Alba Villar

El crucero "Evrima" en Hijos de J. Barreras. // Alba Villar

En la media docena de empresas que Douglas Prothero y su equipo constituyeron en 2017 para dar forma a la división marítima de Ritz-Carlton no figuraba ni Andreas Krämer ni el fondo del que es director general, Oaktree Capital Management. Se incorporó después, cuando se materializó el contrato con Hijos de J. Barreras para un crucero ultrapremium de 240 millones de dólares. Y empezó a salir en todas las imágenes; su tándem con Prothero -se incorporaría después JP Salazar- se grabó en acero (y en un pedido mayúsculo. Los planes del CEO de Ritz-Carlton Yacht pasaban, y pasan, por tres buques similares). Pero ese mismo acero ha resultado muy voluble con unos niveles tan inflamables de tensión, y los actores que participan en las negociaciones temen que Oaktree haya dado un paso a un lado. "No quieren protagonismo, se han pasado a un tercer plano" por los recelos que despierta la operación, sostienen fuentes conocedoras de las conversaciones. No descartan su salida, temor que comparten entidades financieras o el Ejecutivo.

La construcción 1705 de Hijos de J. Barreras -bautizada como Evrima- es un project finance. Aunque se ejecutasen las garantías el buque seguiría siendo del astillero, al igual que el proyecto de diseño, y solo podría perderlo en un escenario de liquidación. Aquí el riesgo está poco repartido. A saber, tanto los seis bancos que avalaron la operación -estructurada por CaixaBank- como los promotores están "bastante" cubiertos por un complejo entramado de garantías. De ejecutarse, la banca pagaría a la armadora (Oaktree), y a su vez tendría el respaldo del Cesce. Sería este organismo, participado en más de un 50% por el Estado, el que tendría que satisfacer la deuda frente a los bancos, e ir después contra una Hijos de J. Barreras que, a 6 de junio, tenía un patrimonio de escasos 7,3 millones de euros. Hay mucha diferencia con los más de 180 que de desplegaron en avales y coberturas. De ahí la "màxima presión" ejercida la semana pasada desde Industria y Cesce para evitar el concurso de acreedores, que efectivamente se esquivó con un acrobático truco legal: disolución y suspensión del expediente.

"Entre sus alternativas, que están sopesando, está la de la ejecución de garantías de reembolso, que es para ellos la más segura y con riesgo cero", defienden las mismas fuentes en relación a Oaktree, el verdadero sostén financiero de The Ritz-Carlton Yacht Collection. Se despediría así de un proyecto en el que han invertido tres años y más de 160 millones (recuperables), que tenía en el próximo 2 de febrero su anunciadísima fecha de estreno. No será esa, ni la del 14 de junio (que también anunciaron); que puedan hacerlo el 28 de noviembre de 2020 está por ver. A día de hoy, tras la cancelación de los buques de Havila Kystruten, y con el ferri de Armas enfilando el mismo camino, el Evrima es la única construcción asegurada para Hijos de J. Barreras. La segunda unidad para Ritz se firmó en mayo, pero no entró en vigor; es cancelable si no hay corte de chapa antes de final de año, como así será. En caso de que Oaktree optase por la vía más dura Barreras y sus socios deberían reconducir de nuevo su estrategia. Nadie quiere que eso pase -y el crucero termine como el Sea Cloud-, pero arrecia la desconfianza entre todas las partes.

En el consejo de administración del jueves se ratificó de hecho el adiós del proyecto Havila, con el que el naval vigués iba a estrenarse en buques de propulsión híbrida de GNL y baterías. Poco más, aunque sí revolotea un "acercamiento fuerte" entre el propio Prothero y Petróleos Mexicanos (Pemex). Algunas fuentes incluso anticipan un "acuerdo firmado", más allá de la cesión de derechos políticos. Sin detalles, y sin marcha atrás de momento en la dilución de la cartera. Y corre, vuela el tiempo alrededor del astillero, con ilustres vecinos -Freire, Armón Vigo- que se evaden de esta crisis firmando y cumpliendo hitos de construcción. Poca gente quiere pronunciarse.

Compartir el artículo

stats