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Barreras enfila una salida a su delicada situación

Cuantifica en "más de 40 millones" el coste de terminar el buque y supedita una segunda unidad al éxito del "Evrima" -Accede a la continuidad de Emenasa, no de García Costas

Vista general de Beiramar, con el crucero "Evrima" en el varadero de Barreras. // Marta G. Brea

Vista general de Beiramar, con el crucero "Evrima" en el varadero de Barreras. // Marta G. Brea

Siempre hubo un manojo de cerraduras que llegaron a situar a Hijos de J. Barreras, ya insolvente, al borde de la quiebra. Con las llaves flotando, de mano en mano y batalla en batalla, repeliendo pomos. De Petróleos Mexicanos (Pemex), de José García Costas, de Cruise Yacht (Ritz-Carlton). Y ha tenido que ser la de Albacora, un actor latente asociado al bloque de los minoritarios -con mucho poder, eso sí, ya que cualquier acuerdo de peso necesita mayorías reforzadas y suma el 49% con Costas-, la que ha ayudado a despejar el camino. Así lo cree el consejero delegado (CEO) de la naviera americana, Douglas Prothero, que ayer intensificó al extremo la vía diplomática para exponer su plan, "el ganador", con el que Barreras pretende retomar la actividad y borrar la amenaza de un proceso concursal desastroso. En esencia es el siguiente: que tiene atados los "derechos o la capacidad de influir" sobre el 75% del consejo de administración, que elevará el precio del barco computando el sobrecoste, que Cesce aumentará las garantías de la operación y que este movimiento contable evitará tener que activar el botón de liquidación. Porque Barreras, el mayor astillero privado de España, dejará de estar en causa de disolución el día 26. De hecho fuentes del Gobierno, que es conocedor del proyecto de Ritz, dan por descartado ese riesgo.

"Maneja plazos y presupuesto", expusieron fuentes conocedoras de las negociaciones en referencia a la armadora americana. La intención de Prothero pasa por reanudar la construcción del crucero de ultralujo Evrima "a finales de diciembre o principios de enero", porque tiene como máxima prioridad culminar su barco "en el menor tiempo posible". Sus cálculos hablan de un coste de "más de 40 millones" para terminar la construcción, adicionales a la desviación presupuestaria que dinamitó su relación con la excúpula de la compañía. Se hará cargo, como ya había anticipado a las entidades financieras, de buena parte de ese sobrecoste, estimado en al menos 54 millones de euros. En todos los encuentros que mantuvo ayer el directivo canadiense -hasta bien entrada la noche- no aflojó en su veto. Nada de trabajar con García Costas ni su exequipo -el que cesó el 26 de septiembre, con el director general y el financiero-, a quien ha arrinconado tras sumar los apoyos de los herederos de Albacora (singularmente de María Luisa Lachaga Uría). Pero sí se ha mostrado dispuesto a que las empresas de Grupo Emenasa, las del expresidente de Barreras, sí trabajen a bordo del Evrima. Les fueron asignados por ejemplo trabajos de electricidad y electrónica (cuadros eléctricos, puentes, cabinas de control, con sus certificaciones), electromecánica (propulsión, arranque). Prothero no siempre estuvo en esta disposición.

En definitiva, el protocolo del CEO de Ritz-Carlton Yacht se sustancia en el control del astillero -sin vuelco accionarial, al menos inmediato- para culminar la construcción 1705. Y no se planteará acometer un segundo buque, ya contratado, hasta no terminar el Evrima. "No tendría capacidad, nadie me lo iba a financiar", expuso ayer a uno de sus interlocutores. Ese barco se contrató y figura en la cartera de Barreras como C-1706, pero no entró en vigor (no se desembolsó dinero por el primer hito), y es cancelable si no se pone la quilla -como así será- antes de cierre de año. El factor cartera de pedidos y el accionarial son equis a despejar. De nuevo, como expuso FARO, el planteamiento de Ritz-Carlton no reposa sobre una operación de compraventa, sino sobre esa cesión de derechos a cargo de, como mínimo, Pemex y Albacora. Hasta ayer García Costas trató de que su propio plan -para comprar Barreras- se tuviera en cuenta; es una alternativa que no defendía ayer ninguno de los players consultados por este periódico. Ayer se celebró un nuevo consejo de administración en Beiramar, del que no trascendió su contenido. En todo caso, "la solución no estará hoy [por ayer] ni mañana [por este sábado]".

Si Prothero quiere -y lo requiere- el apoyo de las administraciones deberá despejar todas las dudas de la ecuación, que no son pocas ni menores. Resulta obvio, a tenor de la firmeza de sus exposiciones, que tiene conocimiento bien de la situación real económica del astillero, pese a que no se ha difundido todavía el IBR ( independent business review) asignado a Deloitte.

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