Freiremar ha iniciado esta semana los pagos correspondientes a finiquitos y salarios de tramitación de la plantilla afectada por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con el que, en 2013, decidió prescindir de más de 300 trabajadores en toda España (101 de Vigo). Casi seis años después las deudas han empezado a entrar en las cuentas bancarias de los afectados, según confirmaron trabajadores y fuentes sindicales a este periódico. "Hemos cobrado por fin", expuso uno de los afectados. La plantilla de Vigo que estaba pendiente de percibir los pagos ronda entre las 80 y las 90 personas, ya que Freiremar suscribió acuerdos individuales con algunos de los despedidos.

La pesquera, con base en Canarias, había incluido ya en sus cuentas una provisión para hacer frente a este desembolso. "Se incluye una provisión por importe de 7,35 millones de euros por indemnizaciones y salarios de tramitación y sustanciación. Esta cantidad tiene su origen en un expediente de regulación de empleo que ya es firme, que cuya cuantificación requiere de cálculos basados en la antigüedad y salario base indicados en el Auto de la Audiencia Nacional", constaba en el informe de auditoría de 2017, que avanzó este periódico. El primer ERE planteado por Freiremar, en 2013, fue declarado nulo por el alto tribunal, que después sí validó una medida posterior de extinción "con una indemnización de 20 días de salario con un máximo de 12 mensualidades". Tras el primer expediente la plantilla había sido readmitida "aún sin contraprestación de trabajo efectivo".

Los últimos resultados conocidos de Freiremar -tiene 11 barcos en propiedad- recogen un incremento del volumen de negocio de cerca de un 50%, hasta los 28 millones de euros. La compañía prevé que las medidas adoptadas le permitan a futuro "retornar a una senda de crecimiento una vez que el entorno sea más benigno".