19 de marzo de 2019
19.03.2019
DIFICULTADES EN EL SECTOR INDUSTRIAL

Alcoa también pone en duda la continuidad de su factoría de San Cibrao, con 1.200 empleados

► La compañía dice que el estatuto del consumidor electrointensivo no garantiza su viabilidad
► El Gobierno confía en contar con un inversor en junio

19.03.2019 | 12:13
Instalaciones de Alcoa en Cervo

Primero fueron las factorías de A Coruña y Avilés (Asturias), y ahora los nubarrones se ciernen sobre la de San Cibrao (Cervo, Lugo). La multinacional Alcoa ha puesto también en cuarentena la continuidad de esta tercera planta al entender que el nuevo estatuto del consumidor electrointensivo, con el que el Gobierno quiere revertir las crisis desatadas en la propia Alcoa o Ferroatlántica, no es suficiente. "Si las medidas se limitan a lo que recoge el borrador del estatuto, ponen en riesgo la viabilidad de la planta de aluminio de San Cibrao, que es la única instalación que mantiene la producción de aluminio primario en España", expusieron fuentes de la compañía al diario Expansión. En Lugo cuenta con 1.200 trabajadores, el doble prácticamente que en las plantas de A Coruña y Avilés.

Las instalaciones de Arteixo se dedican a la producción de alúmina, un producto intermedio a partir de la bauxita, mientras que las de Cervo transforman la alúmina en aluminio primario. La evolución de los mercados internacionales de la alúmina y del aluminio no están siguiendo patrones parejos y el contexto se está volviendo más favorable para la producción de alúmina que para su transformación en aluminio primario mediante electrólisis, un método muy intensivo en consumo y costes energéticos.

La revalorización de la alúmina -junto con el alza del precio de la electricidad desde mayo- estrecha los márgenes si la cotización internacional del aluminio no permite absorber esos sobrecostes, lo que se ve agravado por la vetustez de las plantas que Alcoa quiere cerrar, en parte como consecuencia de que la multinacional no acometió en ellas inversiones modernizadoras.

Inversor

Por otra parte, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha dicho este martes que con el Estatuto de Consumidores Electrointensivos y otras medidas en las que el Gobierno trabaja con la Xunta de Galicia y el Gobierno de Asturias, esperan llegar a junio con "una garantía de un inversor" para Alcoa. Maroto ha afirmado que el Ejecutivo no tiene "certeza todavía" de que Alcoa haya tomado una decisión sobre el complejo de San Cibrao después de que la empresa haya alertado de que la viabilidad de su planta de aluminio está en riesgo y su futuro peligra si el Gobierno no adopta más medidas.

La titular de Industria, que ha participado en un encuentro organizado por la Cadena Ser, ha manifestado a los periodistas que el Estatuto "da una seguridad a Alcoa sobre el precio de la energía", un instrumento que pedía la compañía para "dibujar esa necesaria inversión que tiene que hacer otra empresa para la compra". Ha incidido en que con el Estatuto del Consumidor Electrointensivo hay una "garantía mayor" para las 153 empresas electrointensivas del país que cuentan con 150.000 empleos.

Maroto ha opinado que la anterior "ausencia" del Ministerio de Industria ha tenido "unas consecuencias muy negativas" en cuanto a la deslocalización y cierre de empresas y ha confiado en que con el Estatuto y otras medidas en las que trabaja el Gobierno se pueda llegar al 30 de junio con una garantía de un inversor para Alcoa.

La planta lucense es la única fábrica de aluminio primario que Alcoa mantiene abierta en España, tras el cierre de las de Avilés (Asturias) y A Coruña, en las que sólo permanecen activas las funciones y cuya venta, que se negocia desde hace meses. Alcoa considera que el borrador del Estatuto de Consumidores Electrointensivos "no aporta la solución que la industria del aluminio primario en España necesita para su sostenibilidad", lo que podría poner en riesgo la venta de las plantas de Avilés y A Coruña.

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