El Grupo PSA contabilizó un beneficio neto de 3.295 millones de euros durante el pasado ejercicio, un 40,3% de crecimiento respecto a los 2.347 millones de euros de 2017. La compañía gala explicó que sus resultados se vieron beneficiados por la reducción de costes, por el mix de producto y por la política de precios que ha implementado, factores que lograron contrarrestar "vientos en contra" como el incremento del precio de las materias primas o la volatilidad de los tipos de cambio.

El presidente del grupo, Carlos Tavares, afirmó que Peugeot, Citroën y DS registraron un "progreso significativo" por tercer año consecutivo y finalizaron la primera fase del plan estratégico Push to Pass "con un resultados excepcionales". "Esto demuestra la capacidad del grupo para lograr un crecimiento rentable y recurrente. Opel Vauxhall ha establecido las bases para un futuro sostenible con el Plan PACE! y está con ganas de desatar todo su potencial", añadió.

La compañía francesa, con factoría en Vigo, contabilizó unos ingresos de 74.027 millones durante el pasado ejercicio, un18,9% si se compara con la cifra de negocio de 62.256 millones registrada en 2017. Asimismo, la multinacional cerró el pasado año con un beneficio operativo de 4.400 millones, lo que una mejoría del 43,1% respecto al año previo.

Por divisiones, el fabricante de componentes Faurecia logró un beneficio operativo recurrente de 1.263 millones de euros, un 9,3% más, mientras que la división financiera Banque PSA Finance ganó 939 millones de euros, un 48,6% más.

De cara al ejercicio que acaba de comenzar, el Grupo PSA estima que el mercado automovilístico europeo se mantenga estable, mientras que anticipa una caída del 1% en Latinoamérica y del 3% en China, al tiempo que contempla que Rusia crezca un 5%.

Segunda fase

Por otro lado, PSA ha entrado en la segunda fase de su plan Push to Pass, que contempla el lanzamiento de 116 modelos de todas sus marcas hasta 2021 y también experimentar un incremento de sus ventas fuera de Europa del 50% hasta ese año. Así, Peugeot se reforzará en Norteamérica, Citroën en India y Opel en Rusia, mientras que también se impulsará la presencia internacional de DS.

La compañía señaló que su objetivo es preservar la libertad de movimiento de las personas, proponiendo una movilidad sostenible y asequible, para lo que se enfrentará a los diferentes desafíos que acechan al automóvil.