12 de febrero de 2019
12.02.2019
Faro de Vigo

El Gobierno indulta a los dos sindicalistas vigueses condenados por un piquete cinco años después

La pena de cárcel de Carlos Rivas y Serafín Rodríguez cambia por una multa -"Por fin podemos pensar en otras cosas", aseguran

12.02.2019 | 02:03
Carlos Villar y Serafín Rodríguez, durante una rueda de prensa. // Alba Villar

Sin buscarlo, Carlos Rivas Martínez y Serafín Rodríguez Martínez consiguieron algo cada vez más raro en la sociedad y la política españolas. Nadie disimuló ayer la alegría por ver sus nombres en el Boletín Oficial del Estado (BOE) con la confirmación de que, esta vez sí, el Ministerio de Justicia les concedía el indulto que llevaban años esperando. Desde que lo solicitaron por primera vez tras la sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra a finales de 2012 que ratificó la condena de tres años de prisión impuesta por el Juzgado de lo Penal número 1 de Vigo por los altercados en un piquete en los alrededores de la Zona Franca de Vigo en la huelga de transporte de 2008. En ambos casos, como recogen los respectivos reales decretos con el perdón, "concurren razones de justicia y equidad" para concederlo. Es un indulto parcial. La pena de cárcel se cambia por una de 3.240 euros, a razón de 18 meses de multa con una cuota diaria de seis euros, y a condición de que no cometan ningún delito doloso durante los próximos tres años.

"Por fin podemos estar más tranquilos, descansar y pensar en otras cosas", admite, aliviado, Carlos Rivas al otro lado del teléfono tras conocer la esperada publicación en el BOE. "Esto -añade- es lo que más nos ocupaba". El trabajador, afiliado a UGT, no quiere entrar en muchos más detalles porque se ha comprometido junto con Serafín Rodríguez, afiliado de la CIG, a comparecer hoy con los secretarios comarcales de los tres principales sindicatos para valorar el indulto parcial en primera persona "y con todos". Pero en sus primeras sensaciones se repiten palabras como "pesadilla" y "calvario" que usaron tanto ya en los actos públicos que protagonizaron para que su caso no cayera en el olvido con el paso del tiempo.

El fallo del juzgado en primera instancia atribuyó a los dos un delito contra los derechos de los trabajadores. Una vez conocida la decisión de la Audiencia de Pontevedra de mantener las penas, llegó la primera petición de indulto capitaneada por la CIG, UGT y CCOO y avalada por miles de firmas de apoyo ciudadano. El Consejo de Ministros en diciembre de 2013 lo denegó. Las centrales volvieron a intentarlo y contaron en esta ocasión con el respaldo unánime de los partidos presentes en el Parlamento de Galicia, que aprobaron una declaración institucional en febrero de 2014 para avalar la solicitud.

Y lo volvieron a hacer en diciembre de 2016 a falta de noticias. "Carlos Rivas y Serafín Rodríguez siguen condenados y pendientes de que se resuelva la segunda petición de indulto, por lo que el Parlamento de Galicia reitera su solidaridad con ellos y con sus familias y se pronuncia a favor de que el Consejo de Ministros tome en consideración inmediatamente la petición de indulto parcial para Carlos Rivas y Serafín Rodríguez con la finalidad de evitar su ingreso en prisión", explicaba esa segunda declaración institucional. No fue la única. Durante todos estos años salieron otras declaraciones de respaldo desde el concello de Vigo y la Diputación de Pontevedra, además de numerosas muestras de apoyo popular en concentraciones y manifestaciones que ayudaron a que medios nacionales se hicieran también eco de su situación.

El indulto parcial llega, por tanto, cinco años después del primer intento. En todos los concedidos desde 1996, según publicó ayer el portal Civio, la mediana es menor a tres años.

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